lunes, 24 de octubre de 2005

SubWay


Pan: Avena Dulce. Si no hay, Integral.

Tamaño: 30 cm.

Queso: Crema o Ricotta. Si no hay, Americano.

Tipo: Club (Sub 4): Jamón, Pavo, Roast Beef.

Salsas: Tomate.

Vegetales: Todo menos Alfalfa y Pepinillos (no es que no me gusten, sino que le quedan de más al Sub).

Aderezos: Pimienta, Orégano y Cebolla Dulce.

Formato: Si tengo hambre, en combo (galleta de Avena o Choco-Choco, o Papas de Cebolla). Si tengo tickera, sin galleta. Sea como sea, si es para comer allí, que sea con Nestea (cualquiera) sin hielo... Muchos vasos...


A ver... Qué esperaban encontrar, dado el título de hoy? :P


El otro día leí esto: "Loco: una minoría de uno solo". Si es que estar loco ya no se valora!

Resistid locos, románticos, inmaduros… No estais solos del todo. Otros muchos estamos por ahí, ocultos entre los borregos, disimulando, haciendo como que disfrutamos de su mundo. Como quintacolumnistas, como partisanos, como maquis emocionales. Cuando me cruce con vosotros sabré reconoceros y vosotros a mí. Esa risa bailando tras la mirada serena. No os preocupeis si me cogen: no os delataré.

Welcome to Good Burger, home of the Good Burger! Can I take your order? (Bienvenidos a Buenamburguesa, hogar de la Buenamburguesa! Puedo tomar su orden?) -- Ed (Good Burger)

De día no como, sólo pienso en tí. De noche no duermo: Tengo hambre! -- Plato (en portugués) en casa de Jesús

viernes, 21 de octubre de 2005

Malos Olores


Fuckowski está publicado aquí, y ahí al lado tienen los links a todos sus escritos. Fuckowski sacó libro, y también me lo pueden regalar de Navidad. Fuckowski es Dios.

Y no, Fuckowski no huele mal. Bueno, al menos que yo sepa. Es sólo que leerlo hoy me animó a escribir esto. Tengo un par de ideas para futuros Blogs, pero siempre me pasa que las sigo alejando, porque me llegan nuevas (y más apropiadas?) ideas sobre las cuales escribir. La de hoy, por ejemplo, como no, es sobre los Malos Olores.

Todos hemos oído la frase "Esto me huele mal", y sabemos qué significa: Que hay gato encerrado. Lo que quizás no sabemos es qué significa "Aquí hay gato encerrado"... Significa que en el sitio en el que estamos hay un felino doméstico que no puede salir.

En general, usamos esa frase cuando vemos (o sentimos, mejor dicho) que hay algo fuera de lugar, que hay algo que no es lo que debería, que hay algo que quizás no vemos pero que genera disonancia en la armonía de la creación. Es ese detallito que los detectives ven a cada rato en las series de misterio, y que escapa de la percepción de nosotros, comunes mortales.

Pues bien, resulta que los computistas no somos mortales tan comunes (bueno, al menos no todos). Nosotros, en nuestra casi infinita sabiduría (no es infinita, por lo que a veces da Overflow) (y hay un par de tarugos a los que les da es NullPointer) aprendemos cosas que al principio pensamos que no sirven de nada, o que sirven sólo para programar, pero que luego -en el más puro estilo de Kung Fu o Karate Kid- descubrimos que podemos aplicar en la vida diaria para ser mejores personas, asombrar a los demás, ganar peleas y librarnos de Barney.

Y es que es así! No sólo servimos para programar (bueno, al menos no todos: algunos servimos para más, algunos ni para eso sirven). Una vez tuve una conversa con un pana (Erwin Lares) sobre de qué servía un computista sin una computadora delante. Luego de dar mi muy sensible respuesta de "para lo mismo que un electrónico sin un par de pilas" (adivinen qué estudiaba Erwin), me puse a divagar sobre para qué servíamos (sí, tocó un nervio sensible).

Sí, muchas de las cosas que aprendemos son 101% (en qué pensaron?) aplicables a una computadora, y sólo a una computadora. Pero hay muchas otras cosas que no. Teoría de sistemas, manejo de proyectos, lenguajes de programación... Los dos primeros pueden ser usados para muchas cosas en muchos ámbitos, profesionales o no. La última no sirve para nada, ni con una computadora delante.

(También aprendemos a entender y disfrutar chistes como este: Hay 10 tipos de personas: Los que entienden binario y los que no).

Nuestros conocimientos "extras" (o habilidades, o aptitudes, o como quieran llamarlo) nos ayudan a optimizar cualquier proceso, a buscar soluciones -a veces obvias, pero que más nadie ve- a cualquier problema de cualquier área -a veces sin saber nada de dicho área- con la que nos crucemos, a saber si un sistema (y aclaremos: TODO es un sistema) está destinado al fracaso o al éxito.

Y una de esas habilidades extra es la de detectar malos olores. Y eso que no tengo buen olfato.

En computación, un código -o algo más- "huele mal" cuando lo ves y "sientes" que no está bien, que causa disonancia, pero no ves a la primera por qué. Si ves a la primera por qué huele mal, no es un mal olor, es un simple, llano y estúpido error en el código.

Así, muchos de nosotros vemos ese trozo de código disonante, y nos quedamos viéndolo, buscándole la vuelta, pensando en patrones de refactor, o en la inmortalidad del cangrejo, hasta que damos con la solución y lo corregimos para que haga lo mismo -recordemos que no fallaba- pero bien, rápido, a prueba de errores, faster, stronger, higher.

Esa misma capacidad de detectar malos olores (lástima... No detectamos dinero, o chicas lindas... Pero algo es algo, no? Podría ser peor y que nuestro poder mutante fuera oler mal) se puede usar en la vida diaria. Bueno, se puede no es la palabra, pues no podemos decidir no usarla: Se USA en la vida diaria.

Hace tiempo, hablando con ella, salió el tema de su pareja: "Es bello", "es perfecto", "es seisi", "es lindo", "es educado", "me atrae", "lo tiene grande", "siempre sabe lo que quiero", etc, etc, etc. Yo ya estaba a punto de pedirle su teléfono, para ver si lo convencía de montarle cachos conmigo. Y sintiendo pena de mí, que tengo que vivir con mi cuerpo imperfecto y mis malos hábitos!

Pero en ese momento detecté un mal olor. Demasiada perfección, quizás. O demasiados halagos. O ambos. El caso es que sentí lástima por ella, y deseé estar equivocado.

Hace menos tiempo, la misma chica me comentó que está contemplando divorciarse... Sencillamente no tuve corazón para decirle que lo veía venir desde hace mucho... Las señales siempre están allí, para el que puede -o quiere- verlas.

* * *

Para el resto de los mortales: No se sientan mal! Los computistas tenemos nuestro talón de Aquiles... Lo cual es bueno, pues así no estamos limitados por los parámetros de la perfección. ;D Hace años que no puedo escribir Sting a la primera bien, a menos que me quede 5 minutos pensándolo. Siempre sale "String". Y definitivamente, cuando la gente en MSN lee que fuiste a un concierto de String, siempre sienten que algo huele mal...


La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

Empecé a aproximarme al él muy lentamente, haciendo el menor ruido posible. Quería comprobar cuánto me dejaría acercarme sin huir volando. Quizás se diese cuenta de que yo no pensaba hacerle daño. Quizás, si me dejaba rozarlo, significaría que conmigo había hecho una excepción, que a mí me había considerado distinto. Que parte de ese algo de la lluvia sí que se me había quedado dentro, haciéndome mejor. -- Fuckowski (Alas de barro)

La experiencia es una dura maestra, ya que primero pone el examen y después imparte la lección.

Las cosas que se van dejan el espacio para las cosas que están por venir.

Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria.

Para obtener, algo de igual valor se debe perder. Esta es la Ley de la Equivalencia de Intercambio de la Alquimia.
-- Alphonse Elric (Fullmetal Alchemist)

Hay 10 tipos de personas: Los que entienden binario y los que no. -- Adrian Rodriguez Albarrán

viernes, 14 de octubre de 2005

Recuerdos (Gente, Momentos y Frases)...


Se han dado cuénta de cuántos recuerdos atesoramos durante nuestras vidas? Cosas valiosas, cosas sin sentido, cosas sin valor, cosas que valen, cosas que ya ni nosotros mismos recordamos, pues el tiempo se encarga de que todo (mentira... pero sí muchas cosas) se pierda.

Me explico: En estos días me he puesto mucho del lado de mis padres, tal vez por ser padre yo mismo. Quiénes de ustedes no ven a sus padres como sólo eso: sus padres? Cuántos han pensado que esa gente tuvo sueños, y alegrías, y dolores, y cachos, y dudas, y pelazones, y pelearon por conquistar a esa persona (quizás no la que está a su lado ahora), y trataron de comprar un apartamento, y sacaron barriga y canas y entradas y arrugas?

Bueno, pues creo que el error no es sólo de ustedes... Creo que ya ni ellos se acuerdan de muchas de esas cosas. Para ellos, quizás, ahora, la vida ha sido siempre esto...

Cuántos de ustedes pueden, con total exactitud, recordar lo que hicieron, o por qué, o qué sintieron al hacer todo lo que hicieron el año pasado? O hace cinco años? O hace media vida?

O sea, asumo que en esa época teníamos tantas ganas de vivir como ahora, o no? Sin embargo, todos esos sentires importantísimos... ahora sencillamente pesan mucho menos. Y poco a poco, se perderán. Ya sea que los olvidemos por completo, o que sencillamente la muerte nos alcance... Como lágrimas en la lluvia.

Ya no importan las materias clavadas... Ya no importa un año perdido en no hacer nada... Ya no importa el qué habrá sido de X persona... Ya no importa el estreno de esa película, o la rumba esperada, o esa salida especial...

Ahora importa el ahorro, los aumentos, las promociones, la seguridad, la casa, el carro... Y, mañana, nada de eso importará tampoco. Son cambios de prioridades que ocurren en la vida. Y el tiempo se encarga de que olvidemos las prioridades y los momentos pasados.

Permítanme darles algunos de mis recuerdos -cosas cuestionables, cosas extraordinarias, cosas sin sentido-. Seguro que para muchos de ustedes no significarán nada, tal y como el abdomen plano de nuestro padre no significa nada ahora para nosotros. Pero quizás para algunos otros sí signifique algo, y reavive algún recuerdo que merezca vivir un poco más.

Aún no sé si pondré nombres o no... Siempre que los pongo, se quejan los que quedan afuera. El tiempo dirá. Conténtense con saber que, si no los nombro, es porque quizás no los tengo en mis recuerdos, sino en mi presente...


Recuerdo varios de mis primeros mordiscos: El primer mordisco de un loro (un periquito australiano en la platabanda de mi casa), el primer mordisco de un perro (en casa de Quimi), los de Coco...

Recuerdo un día en primaria que me pegaron un hielo seco en el brazo. Muy interesantes, los hielos secos, pero dejan cicatrices por mucho tiempo.

Recuerdo el día que conocí a mucha de la gente que hoy en día aún es importante para mí. En el liceo, en la universidad, en la sede, en la calle... Pero lamento decir que de muchos más no guardo el primer recuerdo, la primera frase, el primer momento.

Recuerdo ir al Junquito con mi familia. Subíamos algún fin de semana, sábado o domingo, a comer carne, recorrer el pueblo, montar a caballo. Incluso un dia vimos granizar!

Recuerdo ir a montar bicicleta en Caracas. Los domingos cerraban (ignoro si aún lo hacen) un tramo de la autopista o de la Cota Mil, y eso se llenaba de gente en bici y patines. También algunas veces íbamos a Los Próceres.

Recuerdo las tardes -o los días enteros!- gastados (ojo, no malgastados) jugando Legos, Star Wars, He-Man, Nintendo...

Recuerdo ir al cine a ver El Imperio Contraataca en estreno. Y otra vez que mi papá me llevó a ver La Ratoncita Valiente (me acuerdo que tuve que elegir entre papá o mamá... Estarían peleando?). Y la mar de veces que fuí con Jesús a nuestras salidas de cine (o de Air Hockey, con él y con Juan).

Recuerdo ir a comer a Los Hermanos Rivera, una pollera por Bellas Artes (en plena Andrés Bello). A mi papá le encantaba ir (se acordará de ella ahora?) y a mí me encantaba ir con toda la familia. De ahí mi fijación por el quesillo.

Recuerdo trepar por una pared casi lisa, en la Hermandad Gallega (Valle Fresco, realmente). Hoy en día me doy cuenta de que un resbalón o un mal agarre me habría matado. No sé si ahorita me animaría a subir o bajar una vez más por allí.

Recuerdo los nervios en el liceo, con los exámenes, con las exposiciones. Recuerdo las obras, las marionetas, los partidos de beisbol en química. Recuerdo el periódico "Corre la Voz". Y lamento no recordar "Huellas".

Recuerdo la primera niña de la que creí enamorarme, y la primera chica de la que lo hice, y la primera mujer a la que amé.

Recuerdo los nervios de mi primer lanzamiento en trampolín. Y el primer lanzamiento más alto que ese. Y el primer lanzamiento más alto que ese. Y el primer lanzamiento más alto que ese. Y el primer lanzamiento más alto que ese. Ese último sí fué aterrador.

Recuerdo las sonrisas de mi papá, y cuando me trajo un tanquecito de juguete, y cuando me trajo dos cómics. Creo que han sido los únicos regalos que me ha hecho... También recuerdo a mi Aitite enseñándome a jugar Ajedrez (de chiquitico pensaba que íbamos a jugar "a Jedrez"), a nadar, a manejar, a ser buena persona. Recuerdo a mi abuela, haciéndome chocolate, arepas, entrometiéndose y metiendo la pata, pero con buena intención. Recuerdo a mi tío Carmelo, mi único tío, a quien le preocupaba lograr ser mi tío, sin saber que le había quitado el puesto a los demás (y a Andra, y a Javi, que son mis hermanos, por mucho que algunos digan primos). Recuerdo a mi mamá, quien a Dios gracias no es sólo un recuerdo, con sus cariños, sus arrecheras, y nuestras noches de tele...

Recuerdo las idas a la playa, y a Carmen de Uria: con mi familia, con las chicas, con los amigos de la Simón, solo.

Recuerdo decirle a alguien que nunca más nos diríamos que el otro nos defraudó. Y lo hemos cumplido, aunque no creo que lo recuerde.

Recuerdo mi primera clavada. Mate II, con Lázaro Retch. Antes que eso la única clavada que recuerdo es Religión en Cuarto año... jajaja! Qué ateo...!

Recuerdo el día que entré a la Sede. Debo haber sido el único carajo que llegó a ella gracias a las Asociaciones Estudiantiles.

Recuerdo a Nelson, y a veces me gustaría saber qué fué de él. Recuerdo a Roberto, también. Y a José Jesús. Y a Juan Andrés. Y a algunas personas más de esa época, a las que no sé qué les habrá ocurrido. Y recuerdo que hay muchas personas más que ya no recuerdo para nada.

Recuerdo el Manual del Aventurero: Así dijeron y fué lo último. Una mariquera que se nos ocurrió una tarde lluviosa en la Sede. Bueno, no sé si fué una tarde, y definitivamente no la recuerdo lluviosa, pero reconocerán que quedó con estilo. También recuerdo las Fráses Célebres, casi todas Salvadoradas, con su "me tienen en cuatro" o "si tú eres marico, yo soy más marico que tú". Y el inolvidable Día del Ponquecito.

Recuerdo los "por la espalda y sin destreza", los "a velocidad de interrupt", y los "pfff" en la nariz. Recuerdo el "Afecto!". Y los "Que crezca el pilón". Y los "1, 2, 3, pollito inglés". Y las "Eres". Y me gusta saber que aún tengo ganas de jugarlos... Soy un carajito, y?

Recuerdo cuando conocí a Luisana en la sede, y ella preguntando "y quién es Gorka?". Ella me gana, pues se acuerda hasta de la ropa que usé ese día.

Recuerdo las noches de rol. Sabadolandia, siempre el mejor. Domingolandia, con todos los que jugaron. The New Breed, lamentablemente irrepetible e incontinuable. Y todos los juegos más corticos, menos significativos, casi abortos, algunos mejores que otros. Y las noches de rol que no fueron rol, porque como teníamos tanto tiempo sin vernos, hablábamos de todo un poco. Lástima que ya sean sólo recuerdos.

Recuerdo las noches de beer & pizza, o de botellita. Locuras que llegaron tarde a la vida de uno. De antes de eso recuerdo los "A qué viniste al mundo", y la cantidad de veces que hice de animador de alguna reunión. Y me acuerdo de una vez que fuí Recreación no paga de Bahía de los Piratas.

Recuerdo las veces que he hecho el amor (ok, no con fechas... pero ustedes entienden), los besos que he dado y a quién se los he dado (sí, quiero muchos más). Las miradas, estoy seguro de que no las recuerdo todas... Y las oportunidades perdidas, tampoco... Aunque sí muchas.

Recuerdo las noches de juegos de mesa: Imperio Cobra, Sabelotodo, Escaleras y Serpientes, La Oca ("de oca a oca, y tiro porque me toca!"), Parchís, Rummy-Q, Dominó, Sospecha, Uno, Ocho Loco, Tute, Subasta, El Padrino. Varios de ellos los recuerdo como niño en mi casa, a veces solo, a veces con amigos, a veces con hermanos. Otros los recuerdo de más adulto. Y otros de ayer.

Recuerdo los juegos con JuanK, los G.I.Joes, los juegos de video, Speed Demon en una moto, y Ajedrez sin fichas ni tablero. Recuerdo a mi bebé que ya está creciendo -o ha crecido- y haciendo su vida. Seguro que pronto cometerá todas las faltas que recuerdo haber cometido -y que recuerda él, de seguro- en mi vida.

Recuerdo salir de copas, de baile, de charlas. Recuerdo invitaciones no aprovechadas. Recuerdo sentir lo que sentí. Recuerdo que lo volvería a hacer... Y recuerdo que me arrepiento de no haberlo hecho.

Recuerdo el iniciar de una vida. Recuerdo el terminar de demasiadas.


Muchas cosas que recuerdo, con la cabeza y el corazón. Asumo que por cada una que atesoro, existen (mejor dicho, ya no existen) miles que no recordaré nunca más. A todos nos pasa, supongo... En verdad lamentable. :'(

Aquí tienen un trocito de mi vida, mis recuerdos más importantes (son los que me vinieron a la mente... supongo que los primeros en venir pueden tener la libertad de ser llamados los más importantes, no?), para que me conozcan un poco más, y para que me ayuden a evitar que se pierdan, y a tratar de vivirlos de nuevo. Quedan invitados a compartir los suyos...

Y a crear nuevos conmigo.


Dicen que el tiempo y el olvido son como hermanos gemelos, que vas echando de mas lo que un dia echaste de menos.
-- Estopa (Ya no me acuerdo)

El tiempo está hecho de memorias. -- Nelly Furtado (I Will Make You Cry)

He visto cosas que ustedes no creerían. Naves de ataque disparando al salir del hombro de Orión. Observé Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir. -- Batty (Bladerunner)

martes, 11 de octubre de 2005

Libros

Quienes me conocen saben cuáles son mis Hobbies preferidos...

Me gustan los juegos de mesa, de video, de estrategia, de cartas, de rol, el cine, las noches de hablar paja, coleccionar cartas, figuras, cómics, pintar miniaturas, bajarme fotos de tipas chinas por internet, las orgías... Un poco de todo, y suficiente para tal vez ocupar una entrada del Blog uno de estos días que no sea hoy. El caso es que en la lista de arriba falta lo que creo que es mi Hobbie principal: Leer.

Leo desde que tengo uso de razón, y cada vez que tengo tiempo, leo. Leo en el metro, en la calle mientras camino (tienen que ver las caras de los que me ven cruzando una calle mientras leo), en el baño mientras mando faxes (PRINCIPALMENTE ahí), en la sala cuando no hay nada bueno en la tele, en la playa cuando provoca, en las noches que se perfilan largas...

Sí, sé que la vaina ya raya en problema mental, pero no es mi culpa. Es culpa de mi mamá y mi aitite (Julio Verne, Tarzán, Los Miserables...), que me dieron el gusto por la lectura (heredado, quizás), y no me compraron un pony. Además, puedo dejarlo cuando quiera.

Lamento nunca haber hecho una lista de lo que he leído. La idea de la lista se me ocurrió hace mucho, mucho tiempo, pero para entonces ya no recordaba los nombres de todos los libros que había leído: traté de hacerla, pero reconocí en el momento mi incapacidad, igual que la reconozco ahora, para nombrarlos. Baste saber que no hace mucho me puse a sacar un estimado para complacer a un colega, y calculé haber leído unos 1.500 libros en mi vida.

Que no es mucho? Eso parece... Cuenta los tuyos, antes de opinar.

Bueno, entremos en tema: El domingo 2 de Octubre del año en curso salió en Estampas un artículo de Mónica Montañés, en su columna Crónicas, llamado "Multiplicando la Gozadera". El artículo es cheverísimo de leer, como viene siendo costumbre en esa columna, y en el mismo Mónica recomienda algunos libros que leyó y le encantaron (que, por supuesto, cazaré a ver si encuentro). Pues ese artículo me dió la idea de este escrito: Entérense del Top Ocho (no son ocho, ok, ya lo sé...) de los libros que he leído, sin ningún orden en particular (quizás sí, pues es el orden en el que los recordé), y elegidos por los recuerdos (quizás inmerecidos) que tengo de ellos... Espero les sirva de algo la lista:


- "El Alquimista" de Paulo Coelho: Probablemente mi libro preferido... Llegó en el momento adecuado, y ha estado presente desde entonces. Incluso a los que no les guste este tipo de libros, tómense un momento para disfrutar este. Y una anécdota: En cada convivencia a la que he ido, regalé un ejemplar del libro a alguien, con mi nombre en él, y con la condición de que la persona hiciera lo mismo cuando creyera conveniente... Ya sé de Alquimistas que han dado la vuelta al mundo, y que no tienen espacio para que les coloquen otro nombre más.

- "Entrevista con el Vampiro" de Anne Rice: El primero, sólo el primero, y nada más que el primero (I). Excelente obra de lectura obligatoria. En mi muy controvertida opinión, lean este, y absténganse de leer cualquier otra cosa de Anne Rice; parece que después de escribir esto se le volaron los tapones, y bien feo!

- "Colmillo Blanco" de Jack London: Uno de los primeros libros que recuerdo haber leído. Así sería que, de niñito en primaria, me acuerdo de haber llorado al perderme la película... Saquen cuentas de qué edad tendría al leerlo.

- La serie "Harry Potter" de J. K. Rowling: Hail to the Rowling, baby... Estos libros fueron una agradabilísima sorpresa! La autora es digna de admiración por muchos motivos: Logró que los niños supieran lo que era un libro; en verdad parece que tenía la serie completamente pensada antes de arrancar; y nos mostró cómo hacernos millonarios y famosos con papel y tinta. Gracias por revivir la Magia!

- "En el pueblo del gato vampiro" de Lensey Namioka: Este libro lo leí en España, en una tarde, sólo demostrando a un primo qué tan rápido leía. Resulta que el libro (o la memoria que me quedó de él por una lectura tan atorada) me gustó mucho, así que desde que regresé me puse a buscarlo... Infructuosamente, hasta ahora, lo que sólo ha aumentado mi estima por la historia! (sugerencia de regalo para Gorka!).

- "Cosas Necesarias" de Stephen King: Basándome en todo lo que he leído de Stephen King (y miren que he leído alguito!), y con la posible excepción de "The Stand" o de "It" (o del siguiente en mi lista), este es su mejor libro... Sencillamente, inmejorable. Excelente final (?) para Castle Rock, Maine.

- "La Zona Muerta" de Stephen King: Excelente libro. El único detalle es que no he podido verlo como un libro de terror, por lo que a veces no lo cuento como un libro de Stephen King... Mi escena preferida? Cuando hacen el amor... "Es lo que debió pasar"...

- "El Viento en los Sauces" de Kenneth Grahame: Simplemente hermoso... Recuerdan la película de "El Sapo Millonario"? Sobran las palabras.

- "Diez Negritos" de Agatha Christie: Según recuerdo, este fué mi primer contacto con los libros de misterio en general, y con esta escritora en particular. Es uno de los mejores libros de misterio que he leído: aunque reconozco que es algo rebuscado, el aspecto psicológico de los personajes, y la desesperación que logra la autora, es increíble.

- "Asesinato en el Orient Express" de Agatha Christie: No es que sea de los mejores libros que ha escrito, pero creo que su lectura llegó en un momento en el que lo hizo especial. Es más rebuscado que "Diez Negritos", y eso es difícil...

- "Un cuento de Navidad" de Charles Dickens: Con toda seguridad han visto por la tele alguna de las N versiones filmadas de este cuento en alguna mañana de domingo cerca a Navidad. Precioso. Un clásico atemporal, de lectura obligatoria. Algún día tendré dinero y me compraré una primera edición (sugerencia de regalo para Gorka!).

- "Dune" de Frank Herbert: El primero, sólo el primero, y nada más que el primero (II). Star Wars es mi obra de Ciencia Ficción (por favor, no discutamos aquí si Star Wars es Ciencia Ficción o no) favorita, pero sin embargo es Dune la que entró en la lista, y la que logró añadir una frase al final de este escrito.

- "El Perro" de A. Vázquez-Figueroa: Lo leí estando en España, y su ritmo y estilo me atraparon de principio a fin. He leído otras obras del autor, y sin ser malas, no llegan a este nivel. Y también lo ando buscando!

- "Una Fortuna Peligrosa" de Ken Follet: El libro es bueno, y entró a esta lista al ser el primer libro que me leí completamente en inglés. Luego de ello he cazado a Ken Follet, y se ha convertido en uno de mis autores favoritos.

- "El testamento desaparecido" de Laura G. Corelli: Este libro pertenece a una colección llamada "Los 5 en acción", o algo así, y es el típico librito para jóvenes. El detalle está en que es mi típico librito para jóvenes preferido.

- "Caballo de Troya" de J. J. Benítez: El primero, sólo el primero, y nada más que el primero (III). Correctamente escrito, original, y con una atmósfera que te atrapa de principio a fin. Luego el autor se cayó de cabeza desde Parque Central, y comenzó a ver marcianitos en todos sitios.

- Trilogía "La Puerta del Caos" de Louise Cooper: Mi colección favorita de libros de rol (ok: Fantasía Épica. Perdón), ganándole aún a heavy-hitters como "Dragonlance" y "El Ciclo de la Puerta de la Muerte". Eso es ser un dios!

- "El Pozo de las Tinieblas" de Douglas Niles: El primero, sólo el primero, y nada más que el primero (IV). En este caso, no es que los demás sean malos... Es sólo que no le llegan, ni en calidad, ni en significancia: Este fué el primer libro de Fantasía Épica (esta vez sí lo conseguí) que me leí.


Libros que me gustaría leer? Muchos. Que me venga a la mente ahora, "The Catcher in the Rye" (en español creo que es algo así como "El guardián entre el centeno") (sugerencia de regalo para Gorka!); me quedó la piquiña desde que ví "Conspiracy Theory".

Hay algunos autores que, si bien no metieron ningún libro en mi lista, merecen un lugar especial: Edgar Allan Poe con sus historias, Sir Arthur Conan Doyle con Sherlock Holmes, Edgar Rice Burroughs con Tarzán, Julio Verne con absolutamente todos sus libros, Robert L. Stevenson con sus islas y monstruos, Bram Stoker con su Drácula...

Muchas obras me dejé en el tintero, y a lo mejor las voy añadiendo de cuando en cuando como comentarios ("Nadie conoce a nadie", "Momo", "Sexo Sentido", "La Guerra de las Galaxias", "Eaters of the Dead", los libros de Drizzt, "La insoportable levedad del ser", "Chocolate", "Si yo fuera Pedro Infante", "Los Insectos Dominantes"...), pero ese es el problema con las listas: cuando crees que la has terminado, que ya está completa y que refleja todo lo que deseas, cuando la publicas, siempre y sin excepción, algo más salta y dice "y yo?!?"

Espero que no muchos libros salten al leer esto. Pero sí muchos lectores... Feliz aniversario a quien lo quiera... Maktub.


Justo hoy acabo de terminar de leer "El Temblor de la Falsificación", de Patricia Highsmith (y comienzo "Delta de Venus", de Anaïs Nin). Ya había leído cosas de ella, sobre todo libros de misterio y policiales... Debería quedarse en eso, pues en los demás estilos apesta. El caso es que cierro este escrito con el cierre del libro: Algunas frases que me quedaron dando vueltas:

Ha habido alguien en tu vida que fuese como el único gran amor? Los demás nunca pueden ser igual de buenos. Es una cosa extraña... la sensación de que esas personas no pueden hacer nada que esté mal, hagan lo que hagan. Una sensación de que nunca tendrás queja de ellas. Yo nunca viví con mi gran amor. Ni siquiera me acosté con él. Simplemente, le amé durante años... Bueno, para siempre, pero durante años no tuve a nadie más. -- Patricia Highsmith (El Temblor de la Falsificación)

No hay nada, pensó, nada en el mundo tan maravilloso como volver a caer en los brazos de una mujer que... posiblemente sea mala para tí. -- Patricia Highsmith (El Temblor de la Falsificación)

My Valkyrie. You'll always be mine, always and never. Never (Mi Valkiria. Siempre serás mía, siempre y nunca. Nunca). -- Dwight (Sin City)

That princess will have the name, yet she'll live as less than a concubine - never to know a moment of tenderness from the man to whom she's bound. While we, Chani, we who carry the name of concubine - history will call us wives (Ella será princesa de nombre, pero vivirá como menos que una concubina; nunca tendrá un momento de ternura del hombre a la que está unida. Mientras que nosotras, Chani, nosotras que llevamos el nombre de concubinas, la historia nos llamará esposas). -- Jessica to Chani (Dune)