jueves, 21 de septiembre de 2006

Planarias


Las Planarias son gusanos planos de vida libre que constituyen la clase Turbelarios dentro del filo Platelmintos. Viven tanto en agua dulce como en los océanos. Mientras que la mayoría tienen colores apagados, algunas especies marinas como ésta presentan colores vivos y brillantes. -- Encarta.


Que seres tan poca cosa, no? Gusanos... Planos... Deben vivir un tiempo increíblemente corto, y gracias a Dios, porque en ese tiempo se deben aburrir horrores, con su vida plana. Nada que hacer, sin gente con quien hablar, sin logros que lograr... Cada día igual. Que bueno que no nací Planaria.

(Aunque si lo hubiera hecho, no me habría dado cuenta de lo que me perdí. Y seguro que hay algo por ahí pensando "gracias a X que no nací Humano").

Lo malo es que esto que los noticieros llaman vida, a veces nos acerca peligrosamente a hacernos unos pobres gusanos 2D. Y al menos las Planarias lo saben: todas aquellas Planarias con las que he hablado me han dicho "Hola, soy un gusano plano, que vive una aburrida vida plana". Pero nosotros, oh afortunados que poseemos cerebro, corazón y riñones, no nos damos cuenta cuando dejamos de vivir.

Cuántos días iguales has vivido? Si hoy, ahorita, parases de leerme un segundo y voltearas un momento a verle la cara a los días que se han ido, los distinguirías? Reconocerías los rasgos de cada uno? Qué hace de este momento, este día, este año, distinto en tu vida del anterior? Qué cosas has logrado? En qué has mejorado? Cuánto has avanzado en cualquier camino que te hayas trazado?

Alguno me dirá "Pero bueno, Planario, de qué carajos estás hablando? Mira, me compré un carro. Mira, me dieron otro aumento. Mira, me cogí a otra tipa. Mirá, mirá, tengo interné, mirá". Y que bien por ese, pues me alegro que tenga carro, aumento, culos e "interné". Pero nada de eso lo ha hecho merecedor de vivir su vida, y menos aún de hacerla valiosa.

Un carro es una meta cumplida, pero difícilmente una vida se puede dividir en Antes del Carro, y Después del Carro (A.C. y D.C. van por otra cosa, no me jodas); otro aumento es solo más dinero, alegría superficial, que igual se lo comerá la inflación, el derroche o el ahorro; otra tipa o tipo, pues capaz que te llena menos que el carro... A menos que sea alguien que te marque, en cuyo caso no me lo nombrarías como "otra tipa". Y de internet ni hablemos, que creo que más bien nos hace más planos y alejados de los demás.

Más que menos, normalmente vamos por la vida sobreviviendo. Estamos vivos, pero no vivimos. Luchamos de 9 a 6 con la oficina, con problemas iguales cada día, hablando con la misma gente plana (si es que hablamos. Seguro no se saben los nombres de todos los que trabajan con ustedes, y menos aún sus historias o gustos), echando los mismos chistes, viviendo para el viernes. Las noches, llegamos a casa cansados a ver la novela, o hacemos mercado, o vamos al cine, a menos que sea noche de fin de semana, en cuyo caso salimos a bailar, conquistar, compartir -decimos- deseos, sueños o esperanzas. Que no se nos olvide hacer algo distinto, como lo mismo que hacemos los sábados, e ir a visitar a mamá, que luego se arrecha si no llego.

Dïa a día, lo mismo. Semana a semana, todas iguales. Cuando miras las 52 semanas del año, y ves que todas son idénticas, qué sientes? Nostalgia? Dolor? Impotencia?

Y resolver esto no se resume en "hacer cosas útiles o significativas". No es que el pescador que pase 6 horas pescando habrá desperdiciado grano a grano la arena de ese tiempo que no volverá. No es que el trabajador que vaya a trabajar el fin de semana haya aprovechado mejor o peor su tiempo que el que no fué. No es que el joven que pase la noche jugando juegos de video, o enfrentando el ritual social de la vida, o pensando en por qué llegar a un mañana, le habrá restado una noche a la vida sin darse cuenta, y sin hacer del mundo un mejor lugar. No es que el niño que vea comiquitas, la chica que adore dormir en el día, el viejo que se siente en el parque a alimentar aves, o el fanático que se vea todos los partidos de fútbol español del domingo, estén perdiendo más tiempo uno que otro. No hay un "algo" que sea mejor que otro.

Y eso nos deja con dos opciones: O estamos jodidos, y vinimos a nada, y mejor lo aceptamos... O al menos podemos hacer lo que sea, pero hacerlo de la forma correcta. Quizás estemos jodidos y punto, pero los que me conocen saben que, como soñador empedernido, optimista redomado, y miembro del Club de los Idiotas, no puedo conformarme con eso.

La arena igual se escurrirá de entre tus dedos, lo quieras o no. Las manecillas girarán, el tiempo pasará, y el día acabará. Lo que sí es tu decisión es usar este día de forma correcta, y diferenciar esta semana de sus vecinas. Lo corriente es ceder sin notarlo a la repetición, desconectarte del vivir, conformarte con la rutina, y cansarte de ser tú mismo.

Lucha contra la corriente, y crece. Lo que les falta a los seres planos para agarrar tridimensionalidad -engordar, pues- es la sensación de logro. Y por eso es por lo que debemos batallar en nuestra vida.

Si murieras mañana, sentirías que te faltaron muchas cosas por hacer? Que lo que hiciste con tu vida no tuvo mérito, fué un gasto sin valor? Alguna vez has hecho una lista de esas "Cosas que hacer antes de los treinta"? La cumpliste? Cuántas te faltan o faltaron?

Lo que merece ser hecho, merece que se haga bien. Merece que pongas tu corazón en ello, así sea ir a trabajar cada mañana a la oficina, o quedarte en casa. Merece que lo disfrutes, que trates de hacer la diferencia, que des más de lo estrictamente necesario para sobrevivir.

Recuerda siempre que es preferible invertir 30 minutos, que malgastar 5: cuando camines, disfruta el caminar, mira el paisaje, bucea a los que pasan a tu lado, en vez de correr una carrera sin meta. Cuando comas, siente la comida, habla con el de al lado, en lugar de atragantarte para salir corriendo (que eso de comer solo daña los riñones, esas cosas que nosotros tenemos y las Planarias no). Cuando estés al lado de alguien o de nadie, disfruta el momento en lugar de pensar en la hora o los demás compromisos.

Nota que poner tu corazón en lo que haces no significa que vivas toda la vida preocupado, pues eso tampoco es vivir... Y no sirve que bases tus diferencias en cosas ajenas a tí, como el tener un hijo, o en actividades únicas, como graduarte: Debes disfrutar cada día, vivir cada instante, sentir cada momento.

Parece una idiotez, pero es verdad: Somos nosotros los que decidimos darle importancia, color, valor, disfrute, a todo lo que hacemos. Somos nosotros los que decidimos convertir el tedio en arte, hacer del barrer un piso una aventura, lograr que lo que estemos haciendo en ese momento sea lo más importante de nuestras vidas.

Tratemos de no ser muertos que caminen, de no morir aplastados por La Insoportable Levedad del Ser (que sabroso encontrarse a un vendedor de libros que supiera que es de Milan Kundera), de no vivir el día a día como si fuera un kalkitos (sí, kalkitos) del ayer. Trata de hacer algo distinto, ver a esa persona especial, jugar tu hobby, estudiar, discutir sobre la inmortalidad del cangrejo con amigos frente a un café.

Quizás sean güevonadas (así, con "g" y diéresis en la "u") mías, pero creo que un abrazo puede hacer la diferencia entre un día y otro. Así que hazlo. Abraza. Enamórate de alguien o algo cada día. Escribe tu Blog, o un libro. Pinta cuadros o miniaturas. Desnúdate en público, o desnuda a alguien para una foto. Ayuda a alguien, haz feliz a alguien, y logra que la gente se sienta viva gracias a tí.

Creo que es la mejor forma de que tú también vivas... Y en 3D.


PD: Si quieren saber más acerca de las Planarias, vayánse de paseo a la Wikipedia, y al menos tendremos algo de conversación original la próxima vez que nos veamos frente a un café.


No hay vida sin muerte... Que no te preocupe la muerte; preocúpate de no haber vivido la vida!

No vayas por donde el camino te lleve; ve por donde no hay camino y deja huella... -- Zita

Espero que nunca pierdas tu capacidad de maravillarte.
Espero que aún te sientas pequeño al ver el océano.
Espero que nunca temas esas montañas en la distancia.
Nunca tomes el camino de menos resistencia.
Vivir quizás signifique arriesgarte, pero vale la pena hacerlo.
Amar puede ser un error, pero vale la pena cometerlo.
Y cuando tengas la decisión de sentarte o salir a bailar
Espero que bailes, espero que bailes...
-- Lee Ann Womack (Hope you Dance)

Te puedo prometer dos cosas. Una: Siempre me veré así de bien. Dos: Nunca me rendiré con respecto a tí... Jamás. -- Hellboy

La vida es el más delicado de los materiales. Seamos violentos y hallaremos que nada es más fácil que matar. Seamos suaves y veremos que huye entre los dedos como el agua al cerrar un puño sumergido en ella. Pero nada hay más consustancial al hecho de vivir que la impresión insistente y segura de que se nos está escapando constantemente, de que nos falta como a quien le falta el aire para poder respirar. Porque la vida siempre está en otro sitio. -- Juan Bonilla (Nadie conoce a nadie)