martes, 30 de octubre de 2007

Pañales Rojos


[Mamá a Bebé] Papi! Hay que cambiarte el pañal! Mira que si no, se te va a poner rojito el culito!

[Papá a Bebé] Sí, bebé. Y mamá no quiere nada rojo rojito en la casa; así que o te saca a tí de la casa, que es malo, o saca de la casa solo tu culito, que es peor...

[Mamá a Papá] PAFF!!!


Las guerras las ganan quienes tienen el poder por encima de quienes tienen la razón.

Nunca pienses que lo justo es lo correcto, porque si te meten un dedo en el culo queda justo... pero no es lo correcto. -- Anónimo

sábado, 27 de octubre de 2007

Papi, estoy gorda?


Todos las hemos escuchado. "Estoy gorda?", mientras se ven en el espejo. "Estoy horrible!!!" mientras se prueban un pantalón, y resulta que nosotros seguimos sin ver nada malo en ellas.

Pero tranquilas, chicas, que este escrito no es contra las féminas. A nosotros nos pasan las mismas cosas, y nos asaltan las mismas dificultades. Los kilitos de más nos pegan tanto como a ustedes, con la posible salvedad de que normalmente eso no hace que nos queramos menos.

Bueno, en cuanto al escrito se refiere, como otras veces, seguiré pensando que soy un hombre hablándole a una mujer. Y desde ese punto de vista, saben algo?

En realidad, nos importa un carajo cuánto pesan.

Tocar una mujer, abrazarla, besarla, acariciar su cuerpo... Todo eso es hermoso, fascinante. Pero no he conocido el primer hombre que esté pendiente de pesar (con 'p') a una mujer.

Siempre me ha sorprendido que mujeres hermosas, a las que veo bellísimas, se quejen de su cuerpo. "Es que lo noto en los pantalones". Ok, tienes pruebas de que has engordado, pero créeme si te digo que te queda bien.

No importa cuánto midas en centímetros, es cuestión de proporción. No importan los kilos, importa cómo los lleves. No es asunto físico, es cuestión de feeling.

Olvídense de pensar que los hombres las preferimos anoréxicas, como las modelos. Nos gustan vivas, reales. Y si eso es con nosotros, los superficiales hombres, imagino que con ustedes el físico importa menos aún.

Cuídense, por salud. Manténganse, porque la primera impresión siempre está ahí. Pero dejen de sufrir por sus kilos extra y cualquier otro detalle físico que tengan: lo único importante es cómo lleven su cuerpo, el aura dentro de él.

Y eso no aplica solo a los kilos, sino a todo (te lo repito, por si te lo saltaste: TODO) lo físico.

Soy muy gorda. Soy muy flaca. Soy muy alta. Soy muy baja. Soy muy morena. Soy muy pálida. Mi pelo es muy liso. O muy rizado. Tengo pecas en la piel. O manchas. O marcas. O cicatrices. O absolutamente nada. Tengo mala vista. Me falta una pierna... Nada de eso importa realmente en el amor, en la pareja, en la vida.

Para cerrar, tampoco me salgan con "se fueron mis mejores años", o "ya no soy la que era". Una mujer joven, un hombre joven, son atractivos porque aún no han recorrido su camino. Están llenos de energías, de deseos, de ánimos, de posibilidades. Todo en su cuerpo está "en su sitio"... Pero no por ello llevan la batalla ganada ante los treinta de un adulto contemporáneo, o ante las cuatro décadas de una señora Isabel Robinson.

Aquellas que han dejado su juventud atrás han aprendido a vivir con su cuerpo. Se conocen, saben manejarse. Quizás no entren en el mismo vestido que hace 20 años, pero han aprendido a manejar su vida -personal, amorosa, profesional, familiar- con equilibrio (al menos, con más equilibrio que años atrás).

Si tienes hambre, come con ganas. Si tienes deseo, haz el amor con quien te provoque. Si quieres comprar algo, cómpralo y disfrútalo.

Algunas arrugas de más, algunas estrías de sobra, algunos kilos extra, algunas manchas en el alma... Ninguna de esas heridas de guerra restan belleza a una mujer. Sencillamente, son muestras de que han vivido su vida, que han amado, que han creado vida, que han abierto, atravesado, cerrado puertas...

Los kilos, las imperfecciones, los años... Nada de eso importa más allá de la impresión inicial. Nada de eso evitará que camine contigo, nada de eso restará mi deseo por tí. Para hacer latir un corazón, para llenar los ojos de lágrimas de alegría, para curar las heridas que vivan en mí, para cualquier cosa de esas lo único importante es lo que está en tí, no en tu exterior.

Gústate a tí misma, a tí mismo, y comenzarás a gustarle a los demás. Aprende a caminar de la mano, sin miedo, sin nostalgias, sin heridas abiertas. Y escucha un consejo de alguien que conoce de libros: Un libro nuevo se ve lindo en una biblioteca, pero son los libros usados los que nos han regalado conocimientos y sueños. Recuérdalo...


Ojalá algún día termines enamorándote de mi. (...) Sé que todo sería más fácil si pudiera elegir de quién enamorarme, pero como dicen, el corazón tiene razones que la razón no entiende, y creo que es ahí donde reside la magnitud de Amor. -- Recuerdos y Sensaciones (Ojalá pudiera elegir)

viernes, 19 de octubre de 2007

Te quiero a mi lado


A veces, aunque tu vida no te llene, hay días en los que no desearías que tu vida fuera otra. Porque a veces faltan manos y momentos para apropiarnos de un momento, de un recuerdo, de otra persona.

Recuerdas aquella vez que estuviste a mi lado?

Sintiendo tantas cosas en esa cama que no era nuestra. Sintiendo miradas desconocidas, sin testigos. Sintiendo olores ajenos. Sintiendo nuestros dedos recorrer nuestros lunares, revoltosos en su camino a entrelazarse en nuestros cabellos. Sintiendo nuestro aliento tocar nuestra piel. Sintiendo nuestros besos conocer nuestros cuerpos. Sintiendo el reloj volar mientras mordíamos la manzana prohibida. Sintiendo tantas cosas por primera y última vez al mismo tiempo.

Y cuando de nuevo pasemos por ahí, juntos, separados, pensaremos en nosotros, y en cómo a veces la vida se ríe así de ella misma.

Es que a veces lo importante nos sucede así, por error...

Quieres vivirme...? Yo quiero vivirte a mi lado...

Pero ya sabemos que eso no ocurrirá. Sabemos que la vida, mientras se divierte con las piezas de su tablero, las mueve a su antojo, juntando y separando las que cree conveniente, sin jamás preguntarle al Caballo si en verdad quiere atacar ese Alfil.

Quieres sentirme...? Yo quiero sentirte a mi lado...

Pero ya sabemos que es imposible, pues la distancia de la realidad se interpone.

Quieres soñarme...? Yo quiero soñarte a mi lado...

Pero ya sabemos, como tantos otros, que eso es imposible, pues para soñarnos debemos estar lejos. Todos soñamos sueños, no realidades.

Aún así, hay momentos en la vida que extrañas tanto a alguien que tan sólo quieres tomarlo de tus sueños y abrazarlo de verdad!

Qué más puedo decirte...? Hoy brindo contigo por que los viejos amigos sean tus nuevos amores y tus viejos amores no dejen de ser nunca amigos tuyos. Si borracho te encuentro y no te reconozco, es porque esa noche no he bebido vino.

Pero ya, las cosas han cambiado. Ya, miro tus labios y te tengo que besar, aunque sea uno de esos besos en el limite de la mejilla y la boca que se dan aquellos que no son, pero quieren ser.

Tal vez lo único que duele más que decirte adiós es no haber tenido la ocasión de haberme despedido de ti. Y es que a veces lo único que quisiera es volver a los sitios donde aún no he estado.

Confiaré este grito silencioso al viento, con la lejana esperanza de que acepte recorrer la vida que nos separa, llegue hasta tu oido, y susurre su mensaje.

Logrará llevar mi recuerdo a tí? Sentirás mi corazón latir al ritmo del tuyo? Me recordarás con la añoranza de lo que no ha ocurrido? Vendrás a mi lado?

Escuchemos los recuerdos...


Como me comentó Victor Hugo en Los Miserables, en el primer amor nos apoderamos del alma antes que del cuerpo; a medida que vamos avanzando en amores, comenzamos a adueñarnos primero del cuerpo antes que del alma... Si es que nos apoderamos de ella. -- Gorka

La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener. -- Gabriel García Márquez

Los enamorados creen siempre, y por error, que su amor ha nacido gracias al encuentro de un ser excepcional. La razón es más bien que el amor preexistente busca su objeto en el mundo y, si no lo encuentra, lo crea. -- Andre Maurois

Y es que el tiempo pasa y siempre falta aquel minuto que pasó. -- Roque Valero (En tu Corazón)

De una promesa nace una esperanza. De una esperanza, un sueño. De un sueño, un deseo. Y de un deseo, la voluntad de hacer de la promesa una realidad. -- Sergio

Jamás hubiera imaginado que la soledad pudiera sentirse tan profunda, ambigua, gélida y mía... -- Karina Crespo

martes, 16 de octubre de 2007

La Ciudad del Pecado


Contemplo a una diosa.
Me dice que me desea.
Pareciera que lo sintiera.
No perderé ni un segundo más
preguntándome cómo he tenido tanta suerte.
Huele como deben oler los angeles.
...
Una última vez me pregunto por qué...
Y entonces ella cae sobre mí...
Goteando con ese sudor de ángel que tiene...
La mujer perfecta.
Una diosa.


Estoy esperando la casualidad de mi vida. La más grande. -- Los Amantes del Círculo Polar

Mentir es lo más divertido que puede hacer una chica sin desnudarse. -- Closer

La verdad a veces no es tan importante como debiera. -- John Hartigan (Sin City)

En el templo el autor ha escrito un poema.
Se titula Pérdida, consta de 3 palabras pero el autor las ha tachado.
No puedes describir pérdida, sólo sentirla.
--
Qualinesti (Pérdida)

martes, 9 de octubre de 2007

Subscríbase ya!


Al parecer, ya he dado el primer paso para mudarme definitivamente de The Wastelands a Lómëanor: ahora quien lo desee podrá subscribir sin mucho trabajo su correo al blog, para recibir notificaciones de cuándo es modificado. Ya no más depender de la estrellita del Messenger, ya no mentarle la madre al autor cuando no avise que publicó, o cuando publique muchas cosas "de golpe".

Como los que me conocen saben, a pesar de encantarme esto de la computación e internet, apesto a la hora de revisar configuraciones. Por ello, aún estoy bastante verde en esto de los Blogs: no sé cómo sacar backups, no sé cómo subiré de forma automática todos mis escritos cuando Blogger me patee, no sé cómo saber quién me visita, o de dónde me tienen linkeado... Solo sé que no sé nada.

El caso es que luego de mucho dar vueltas investigando, descubrí un servicio de subscripción (FeedBurner) que les permitirá a los interesados recibir un correo que les informará que publiqué, y les mandará las primeras tres líneas del post. El correo llegará a nombre de "Las Tierras Oscuras" desde la dirección gsiverio@gmail.com (así que asegúrense de no tenerla bloqueada o spameada), y tendrá básicamente el siguiente cuerpo:

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Las Tierras Oscuras
Quién muere?
Posted: 07 Oct 2007 10:39 AM CDT

Comparto contigo un poema de Pablo Neruda, o una adaptación de otro poema suyo, o de algo que dijo, o una receta de cocina. Sea lo que sea, y de quien sea, me mueve, y espero que a tí también. Disfrútalo. Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien
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Para subscribirte, solo busca la planilla de subscripción (abaaaajo, al final del menú, a la izquierda... ajá, por ahí). Introduce tu e-mail, dale al botón de subscripción, y sigue los pasos (escribe un garabato, revisa tu correo, haz click en un link). El correo no te llegará al momento en el que yo escriba, pero al menos llegará el mismo día. Para cancelar la subscripción, solo sigue el link en cualquiera de los correos.

Ya hice ciertas pruebas, y la cosa como que funciona... Así que aquellos interesados, que aún tienen la ladilla de "pero allá me avisa", ya saben qué hacer. Seguiré avisando un rato más, pero no mucho. Y los que no se quieran subscribir, mejor aún! Así me siguen visitando para ver qué publiqué, y me suben el contador para que pueda cobrar por publicidad!


La muerte llega de muchas formas. Está la muerte de la carne, que puede ser reversada por aquellos que conozcan las artes de curación o de la necromancia. Está la muerte del espíritu, que puede ser reversada con tiempo, amor y compasión. Y está la muerte del alma, que es irreversible y final. -- Ravenloft (Muerte Desencadenada)

Dónde estaría ahora el cristianismo si a Jesús le hubieran impuesto de ocho a quince años con reducción de pena por buena conducta? -- James Donovan

He tenido que irme a otro país para enamorarme de alguien que vivía a una hora y media de mi casa. -- Soy Leyenda (Si es cuestión de confesar)

Nadie que esté completo busca una mitad, uno busca un compañero con quien compartir tu plenitud. -- Khabiria (¿Media naranja o completa?)

domingo, 7 de octubre de 2007

Quién muere?


Comparto contigo un poema de Pablo Neruda, o una adaptación de otro poema suyo, o de algo que dijo, o una receta de cocina. Sea lo que sea, y de quien sea, me mueve, y espero que a tí también. Disfrútalo.

(Actualización del 12/11/2007) Al parecer el poema original, llamado "A morte devagar", es de una brasileña llamada Martha Medeiros, y parece que siempre le cambian la autoría. Gracias a Manuel por aclararme el malentendido, y disculpen que no me ponga a traducir el original!


Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos, y restauran los corazones destrozados.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien deja escapar un posible amor, con tal de no hacer el esfuerzo de hacer que éste crezca.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Muere lentamente quien no gira el volante cuando esta infeliz con su trabajo, o su amor, quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos...

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

Vive hoy!
Arriesga hoy!
Hazlo hoy!
No te dejes morir lentamente!
No te impidas ser feliz!


No se donde voy, no se, solo se que aquí no puedo estar. -- Kurt Cobain

Cuando el tiempo pasa y nos hacemos viejos nos empieza a parecer, que pesan más los daños que los mismos años, al final. -- Juanes

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
-- Antonio Machado (Caminante no hay Camino), y luego Joan Manuel Serrat (Cantares)

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ratón


Ratón asomó su curiosa naricilla por la entrada de su agujero apenas se despertó. El olor de un nuevo día, con sus promesas de aventuras y comida, lo atraían irremisiblemente. El hambre y las ganas de hacer el amor con una hembra, lo incitaban a salir, aún a sabiendas del peligro que existía afuera.

La vida de Ratón era, como mucho, insignificante. Cortísima, comparada con otras maravillas de la creación, y sin importancia para nadie. Y, seamos sinceros, él no tenía idea de esto. No estaba muy claro en su lugar en la vida, ni su mortalidad, ni nada... Se limitaba a alimentarse, reproducirse, esquivar depredadores. Un día a la vez, en una interminable sucesión que lo hacía creerse inmortal.

Ratón salió del agujero que alguien llamaría hogar, y correteó junto a una pared, buscando. Los aromas lo rodeaban, las imágenes lo engullían. Con pequeñísimos pasitos, recorrió rápidamente las distancias, esquivando enormes máquinas, paredes y agujeros, e incluso a un Humano que lo vió y se apartó de él con una mueca de disgusto.

Con el corazón a mil por hora, Ratón siguió avanzando con la seguridad que da la práctica. No estaba seguro de qué buscaba, pero pensaba que lo reconocería al encontrarlo.

Y de repente, se detuvo en seco.

Con los bigotes temblando de alegría, Ratón se irguió en sus patitas traseras. Había olido queso. O quizás, el aroma excitante de una hembra dispuesta a compartir placer con él. Realmente, ya nunca lo sabremos.

Sin que Ratón se diera cuenta, su vida acabó.

Un gato. Un carro. Una caja que cayó sobre él. Lo que haya sido, no importa. Ratón dejó de existir, sin dejar más huella que los pequeños ratones que engendró.

En millones de agujeros, millones de ratones despertaban, comían, copulaban, se escondían. Ninguno supo que Ratón murió. Ninguno supo que Ratón vivió. Ninguno lo echó de menos, ninguno lo lloró. El mundo siguió girando, sin detenerse, sin apenas enterarse que una vida había sido sesgada. Cada ratón siguió pendiente de buscar su comida, de conseguir una hembra con quien reproducirse, de que nadie se lo comiera.

Ninguna de las hembras con las que estuvo lo recordaría, y tanto habría dado que hubiera estado con una o con mil: no había diferencia. Ninguno de los pequeños ratones que le debían su existencia terminarían recordándolo, pues todo su pensar se enfocaría en lo mismo: comida, sexo, seguridad.

Ni siquiera el Humano que lo vió cruzar frente a él lo recordaba ya. Ratón era un ser diminuto y sin importancia para él, que ocupaba un lugar tan importante en el mundo.

Ratones y Humanos, tan diferentes entre sí.

Tan diferentes, y tan inevitablemente, desesperantemente, aterradoramente iguales...


El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo. -- Alphonse Allais

Hoy en día, si inventas una mejor ratonera, el gobierno inventa un mejor ratón. -- Ronald Reagan

Usa el ratón, Luke! -- Obi Wan Gates