martes, 14 de diciembre de 2010

Imaginación a Pilas



Hablando con mi madre, recordábamos los juguetes y juegos viejos, y los comparábamos con los actuales. Y lamento decir que ambos llegamos a la misma conclusión, con una expresión de tristeza...

Antes los juguetes eran más sencillos: hacían menos cosas, y le tocaba al niño llenar los vacíos con la imaginación. Así, un soldadito se volvía un héroe de guerra, o una figura de acción cualquiera se volvía un valiente rebelde. Los muñecos -sí, sí, figuras de acción, vale- con los que más jugué en mi niñez fueron los de la Guerra de las Galaxias (Star Wars), y los de He-Man (Masters of the Universe), pero antes de ellos existieron muchos juegos de mesa (Imperio Cobra, La Escalera, La Oca...), y muchas cosas más (Lego!).

Recuerdo con cariño mis primeros muñecos del Hombre Araña o Mazinger, que tenían muchos menos puntos de articulación que los actuales, y estaban menos en forma -sería como comparar al Batman de los "paff!" "pum!" "bam!" con el de Christopher Nolan- pero que eran igual de heróicos -coño, recuerdo haber pasado horas con unos que eran una masa de plástico monolítica, cual muñeco de piñata, y salvaban al mundo igualito que los de ahorita, o creo que hasta mejor-.

Si nos vamos un poco más atrás, recuerdo unas muñecas de papel con las que mi madre jugaba cuando era una nena, de esas que se recortaba la muñeca y el vestido, y se jugaba a ponerle el vestido a las muñecas usando unas pestañas que se doblaban tras ella; a lo mejor esa fué la inspiración para docenas de Transformers y Gobots que hice en primaria, cortando, pegando y coloreando papel.

Recuerdo los cuentos de papá, en los que él y sus hermanos tenían que hacerse sus propios juguetes, tallando un pedazo de madera hasta que asemejara una vaca o un buey, que asumo era lo más cercano que tenían en su Gomera de mediados de siglo pasado. Y no hay que hacer mucho esfuerzo mental para esto: cuando me visites, mira sobre el bar de la sala de mi mamá, y verás una yunta de bueyes que hizo él mismo, hace pocos años, imagino que en un acceso de nostalgia.

Recuerdo las leyendas de mi Aitite, en las cuales, en su España de pre- durante- y post-guerra, los chicos solo tenían una piedra, un palo, una tapa de una lata, para jugar. Cuántas veces me habrá contado de las horas de diversión que pasó jugando a hacer rodar una tapa de bidón de metal, o incluso el aro con el que se cerraba, usando una rama de un árbol? O usar una piedra para dibujar una Rayuela en el piso?

Pero hoy solamente veo, en las propagandas, carros que se mueven solos, videojuegos que evitan que imaginemos a los aliens que matamos, y bebés que hablan, se mueven, se arropan y te hacen pipí en la cara, todos como si fueran de verdad. En lo personal, nunca me han gustado esos juguetes que solamente hacen aquello para lo que están programados, como el Elmo, Mickey o Spidey que bailan: hacen una cosa muy bien, pero solamente hacen esa cosa. Y cuando se quedan sin pilas, no hacen absolutamente nada. Siempre los he encontrado odiosos...

Pero más allá de mis preferencias personales, creo que esos juguetes han eliminado poco a poco la capacidad de imaginación de la niñez. Creo que hoy en día los niños están menos capacitados para enfrentar la soledad que antes: si no hay tele, si no hay videojuegos, si no hay pilas, no hay vida. El Spidey que baila no salvará nunca al mundo, no cocinará, no tendrá un blog: solamente bailará...

Qué pasó con esa capacidad innata de los niños para soñar, para sacar un juego de cualquier parte, para usar una piedra como pelota o carrito o tirachinas trifásico? Qué tanto detalle debe tener un pedazo de plástico para que pueda volar más rápido que el Halcón Milenario?

Hablando con mi madre, recordábamos los juguetes y juegos viejos, y los comparábamos con los actuales. Y lamento decir que ambos llegamos a la misma conclusión, con una expresión de tristeza... Que los niños de hoy en día, cada vez, están menos capacitados para usar su imaginación, su inventiva, incluso sus habilidades sociales, por el simple hecho de que no las ejercitan.

Gracias a Dios que, mientras escribo esto, una sonrisa se me dibuja en el rostro: la televisión de la sala está prendida, pero los niños de la casa están vueltos locos jugando con unas burbujas de jabón, de esas de toda la vida, sin prestarle atención al Mago de la cara de vidrio. Debería decirles que se calmaran, que se callaran, que no pringaran de jabón toda la sala, pero saben qué? Creo que hoy prefiero coletear luego del desastre, a negarles el derecho a jugar, a imaginar, a soñar...

Mañana, amanecerá y veremos...


La soledad te avienta a brazos equivocados, la calentura a piernas desconocidas y el amor a corazones olvidados. -- Es así

Déjate besar, déjate abrazar, déjate llorar, déjate amar y déjate de quejar. -- @ES_ASI

domingo, 17 de octubre de 2010

Fue?


Con mi mano en la barra del subterráneo, mis sentidos en la música que los audífonos comparten únicamente para mí, mi mente en el libro que leo en este momento, me muevo como siempre, sin saberlo, por las entrañas de la ciudad que rodea mi vida.

Una palabra, una nota, un movimiento, o quizás hasta un improbable aroma, te devuelven a mi mente, a mi piel, a mí. Dónde estás, mi musa, mi compañera, mi amiga, mi diosa, que no estás a mi lado? Con quién compartiste esta noche, este amanecer, ya que no conmigo?

Levanto unos ojos que ya no ven, perdidos en la imaginación de qué estarás haciendo en ese momento. Imposible tenerte a mi lado, siendo como es que vives en otra ciudad, en otro país, en otra vida, pero aún así fantaseo contigo, con levantar mi mirada ausente a todo lo demás, y verte frente a mí, y mi corazón se desboca.

Pero el sueño se convierte en pesadilla... Te imagino frente a mí, y de inmediato me doy cuenta de que, si no sé que estás tan cerca de mí, es porque tú no lo deseas. Si estás a escasos metros de mi cuerpo, forzosamente, no es por mí.

Mis ojos se empañan con las lágrimas que sé que no saldrán, lágrimas de dolor, de desengaño, de rabia contra tí por hacerme esto que no me has hecho, y contra mí por dejar que me afecte tanto. Mi corazón se divide entre las ganas de verte y las ganas de que quieras que ocurra, y en esta guerra civil de deseos, como en cualquier otra, ningún lado gana.

Las puertas se cierran frente a mí, cortando mi ensoñación, y devolviéndome a la realidad, que por más real no es más sentida. Aún mis ojos siguen ciegos a mi mundo, aún siguen mirando dentro de mí, en mi corazón, en mis sueños, en mis deseos... Quedo con una sonrisa triste dibujada en mi rostro, sonrisa de idiota que se alegra de no saber lo que ha perdido.

Idiota que confía que no estés, pero que quieras estar.

Quizás si no hubiera estado ocupado imaginándote, te hubiera visto allí, ocupando en verdad el lugar que no deseabas...



Un poco de talento es una cosa agradable de tener, si es que quieres ser un escritor. Pero el único requerimiento real es la habilidad de recordar cada una de tus cicatrices. -- Stephen King

Contra lo que el mito frívolo insinúa, las niñas que juegan mucho con la Barbie no buscan casarse con un Ken. Ese es un invento de la industria. Lo que las mujeres Barbie quieren es casarse con un Oso de Peluche querendón y benefactor, al que luego, con el paso del tiempo, muy probablemente le pondrán los cuernos con un Ken: encarnado por un atlético profesor de Pilates, un ex novio que resurge del pasado, o un extranjero de abdominales marcados al que conocen en un viaje de trabajo que, luego de la primera noche, se convierte en uno de placer. -- El diario privado de RC (Another Toy Story)

A pesar de la contaminación, la inflación, el tráfico y la inseguridad, soy tan anormal que me gusta vivir en esta ciudad. -- Gorka.

domingo, 10 de octubre de 2010

Los esqueletos salen del closet


Dicen que el secreto para una relación buena y duradera está en la confianza, en contárselo todo a la otra persona, en que no existan secretos, en mantener la relación lo más abierta y transparente posible.

Eso a mí me parece una de las mayores equivocaciones de la humanidad.

La vida del ser humano se compone de momentos, de recuerdos, y sobre todo de deseos. Momentos, recuerdos y deseos que a veces son privados, a veces inconfesables, a veces increíbles.

Imagina que supieras todo de todos. Quién ha matado a alguien, quién se viste de cuero negro para que lo azoten de noche, quién golpea niños o mujeres, quién engaña o es un engaño, quién tiene sexo delicioso con alguien que no es su pareja, quién sueña con una nueva pareja, un nuevo trabajo, una nueva vida...?

A primera mano, suena interesante. El chisme no nos gusta, pero nos entretiene, y si la información es poder, la información de los pozos del alma, con tintes de prensa amarillista, es más poder aún. Genial, verdad?

Ahora piensa en todas esas cosas secretísimas tuyas, e imagínate que se sepan. Imagínate que tu abuela sepa cuándo te masturbas, y que incluso pueda verte. Imagínate que tu esposa sepa a quién de la oficina te estás cogiendo. Imagínate que el vecino te ve cada vez que haces el amor en la regadera. Imagínate que sepan que te gustan los hombres en vez de las mujeres. Imagínate que tus hijos sepan todas las locuras que has hecho en tu vida, te enorgullezcas de ellas o no.

Qué sería de nuestras vidas si todos tuviéramos los pecados escritos sobre la piel? Grabados sobre la frente? Reflejados en el alma de tal forma que flotaran sobre nuestras cabezas, y todos pudieran verlos, leerlos, enterarse?

Qué cosas de las que has hecho hubieras dejado de hacer bajo la certeza de que todos las sabrían?

Si tu respuesta sincera, pensada y analizada, es "ninguna", no sé si alegrarme o apiadarme de tí, pues tu vida es tan aburrida, o tu alma tan negra -según el caso-, que no la mereces.

Si tu respuesta es, en cambio, un "muchísimas!", tampoco es que sea mucho mejor, pues significa que tu cobarde moral depende del qué dirán, de las leyes, de que no se enteren los agraviados.

Todos nosotros entramos en uno u otro de los grupos anteriores, sin excepción. A veces, entramos en ambos a la vez...

Conocer los pecados de cada quien es, casi, casi, el equivalente a conocer sus pensamientos y deseos más íntimos. Sería el equivalente a que todos reconocieran públicamente lo rico que es tener sexo, y quizás hasta lo practicaríamos con una libertad digna de una comuna hippie en el antiguo imperio romano. Puedo equivocarme, pero no hay forma de que eso me suene mal.

Pero conocer los deseos de cada quien sería aún peor que conocer sus pecados, pues un pecado no es más que un deseo conseguido, mientras que un deseo es un pecado que no nos hemos atrevido a cometer, aún estando llenos de ganas.

O sea que los deseos son peores que los pecados, porque son tan oscuros que no los llevamos a cabo? O son los pecados lo peor, sencillamente porque han ocurrido? Acaso si ocurren y nadie se enteran, son tan horribles? O serán recuerdos ardientes, y nos crearán deseos de repetirlos?

De lo que no hay duda es que no queremos que la gente se entere de nuestros pecados y deseos. Al menos, no toda la gente.

El que dijo que la verdad nos haría libres, definitivamente no sabía de qué hablaba.


Solo deja las cosas atrás, pero no olvides, no sea que tus pasos te lleven a la misma sombra de nuevo... -- Gorka

Sé quien eres y dí lo que sientes, pues a aquellos que importan no les importará, y a quienes les importe no importan. -- Dr. Seuss

martes, 28 de septiembre de 2010

Otra vez...


¿No soy demasiado joven
para olvidar estos recuerdos?
¿Por qué no intento hacer de nuevo
todo lo que puedo mejorar?

Debería estar
persiguiendo mis sueños,
pero alguien me entretuvo
en esta angosta y sinuosa calle.
Busco el cielo que ya no puedes ver,
aunque no pretendo regresar al pasado.
No puedo estar atormentado
y esperar que la gente crea por ello
que yo también fuí una víctima.

Los pecados no se redimen solo con lágrimas,
siempre deberá cargar con su dolor.
¿A quien estoy esperando
en este laberinto de emociones sin salida?
Querría ser más honesto
y escribir en esa libreta blanca
como te sientes realmente
Estoy huyendo de algo. ¿Esto es real?

Vivimos para que pueda
concederse nuestro sueño.
Si empiezo a gritar,
¿Alguien podrá oírme?
No tengo ningún sitio al que regresar
porque no pude tratar la situación debidamente.
Estoy agradecido
por la amabilidad que la gente me muestra,
es por esto que quiero ser fuerte
(estoy en camino).

Siento nostalgia,
tengo que intentar aceptarlo...


(Traducción de la canción Again, de Yui, en japonés en el original. Esta canción es el opening de Fullmetal Alchemist Shintetsu).


La vida es corta. Ten una aventura. -- Ashley Madison

Si te tumba el mar abierto
y el odio te ciega,
yo estaré ahí con balsas
y un millón de velas

-- La Vida Bohème (Flamingo)

sábado, 18 de septiembre de 2010

Somos el Mundo


En 1985, cuando tenía alrededor de 8 años, y conocía el secreto de la felicidad, miles de niños de mi edad, al igual que hoy, morían de hambre y enfermedad en otros lugares del mundo. El más conocido, África.

Un grupo formado por cuarenta y siete de los más conocidos artistas (más que todo cantantes, y algún actor), en su mayoría de la capital del mundo, decidieron poner su grano de arena (imagino que alguno, en infantil egocentrismo, habrá pensado incluso que su labor solucionaría todos los problemas) haciendo lo que mejor sabían hacer: cantar. Formaron un grupo llamado USA for Africa (De Estados Unidos para África, aunque en un alarde de modestia indicaron que USA no era por Estados Unidos, sino por las siglas en inglés de Soporte Unido de Artistas), y lanzaron un álbum musical formado por, entre otras, la canción que le dió el título.

Whe are the World. Somos el Mundo.

La primera vez que ví el video fué en casa de mi tía Begoña y mi tío Carmelo, los cuales, con juvenil entrega, grabaron el video en su Betamax, e incluso compraron el casete, que hoy en día conservo, aunque ahora escucho la canción en mp3. Recuerdo que no conocía a casi ninguno de los super-famosos artistas que participaron (y aún hoy conozco sólo a la mitad de ellos), a pesar de ser gente de la talla de Michael Jackson y sus hermanos, Lionel Richie, Diana Ross, Stevie Wonder, Ray Charles, Dan Aykroyd, Tina Turner, Billy Joel, Cyndi Lauper, Harry Belafonte, Bob Dylan, Hall & Oates, Bette Midler, Bruce Springsteen y bastantes otros de talla mundial para aquellos con cédulas de goma.

La canción vendió una millonada, una millonada se mandó a África, y todo siguió exactamente igual. Quizás para un niño africano ese dinero significó la vida, pero para el continente, para el mundo, nada cambió. Incluso hay quien dice que todo el dinero solamente llegó a las manos de los políticos que gobernaban los países a los que se envió la ayuda, así que capaz que terminó siendo usado en armas.

Sin embargo, lo interesante aquí son tres cosas.

La primera es que hoy, por primera vez en mucho tiempo, escribo de nuevo. Y todo sale tan fácilmente como antes. Quizás a África y al mundo no le importe, pero para un niño venezolano quizás esto signifique vida.

La segunda es que un grupo de gente se tomó la molestia de salir de sus casas a hacer lo que adoran, ganando publicidad en el proceso, pero hicieron ALGO. No fueron a África, no trabajaron en pro de los africanos, no dieron la mitad de sus fortunas para ayudarlos, pero algo hicieron. Dejo en sus opiniones la decisión de si esto fue bueno, malo, o sencillamente una idiotez. Para mí, al menos, demuestra que tenemos esperanza.

La tercera es que cada vez que veo el video o escucho la canción, pienso siempre en mi tía y -especialmente- en mi tío. Pienso en lo ilusionados que estaban con la bendita canción, e imagino si es que serían hippies, jóvenes -tenían ambos menos de treinta años- bolsas o qué, pero me emociona recordar lo emocionados que se sentían. Han sido los tiempos, que han cambiado, o somos nosotros, que estamos más viejos y desolados? Por qué una canción no logra iluminar nuestro día así, como a ellos, como antes?

Mi tía y mi tío están muertos, cada uno por su lado, tras vivir vidas que fueron tan buenas o malas como las nuestras, aunque más cortas de lo que hubiera deseado. Y tampoco eso le importó a África ni al mundo, aunque sí a mí.

Tanto como para escribir esto...


Llega un momento
cuando escuchamos una llamada,
cuando el mundo se debe unir como uno.
Hay gente muriendo
y es el momento de darle una mano a la vida
el más grande regalo de todos.
(...)
Somos el mundo,
somos los niños,
somos los que hacemos un día más brillante,
así que comencemos a dar.

-- Estracto de la letra y coro de "We are the World"