sábado 24 de mayo de 2008

La Ciudad de la Furia


Debe ser la gente...

Llevo algunos días de vuelta en São Paulo. Como de costumbre, trabajando.

Durante el tiempo que he estado aquí, y a pesar de lo poco que el trabajo me ha permitido recorrer, me han sorprendido, una vez más, las diferencias existentes entre las distintas ciudades. Y si eso opino yo, que no conozco muchas, qué dirán los que hayan recorrido todo el globo?

São Paulo es una ciudad en la que, por mucho que me digan lo contrario, me gustaría vivir. No sólo porque es bonita, no sólo porque está limpia, no sólo porque es interesante. Es por todo eso, y porque, sencillamente, provoca vivir aquí.

Debe ser la gente...

Ves a la gente caminando, con calma, como si su destino no se fuera a ir de donde está porque se tarden cinco minutos más. Los ves manejando tranquilos, como si manejar no fuera una lucha a muerte entre bestias de metal; un semáforo cambia de rojo a verde, y ninguna corneta suena; un automóvil se detiene a darle paso a una viejecita, y nadie le insulta o le cornetea hasta morir.

No estamos hablando de que se paren a darte paso... Estamos hablando de que te tocan corneta para que pases, y no se mueven hasta que lo hagas.

Ves a la gente comiendo, y muchas veces comen compartiendo la comida, pidiendo para todos, para la mesa, en lugar de para cada quien. Y todos te tratan absolutamente bien, como si quisieran que te sintieras bien, que regresaras, en lugar de verte con cara de que te están haciendo un favor por permitirte entrar a sus tiendas, o respirar su aire.

En contraposición a ello, sólo puedo darme cuenta de que Caracas es una ciudad agresiva, una ciudad llena de bestias esperando aprovechar la primera oportunidad para saltar a los cuellos de sus compañeros en este foso de pecados, y desgarrarlos, comerlos, eliminarlos.

Debe ser la gente...

Para mí, el caso más visible es el de los carros. Todos bromeamos con la definición de instante (es el período de tiempo que pasa desde que el semáforo cambia a verde, hasta que el desgraciado que tienes atrás comienza a tocarte la corneta), todos estamos acostumbrados a que nos quiten las aceras y las calles, a quejarnos de todo, a vivir amargados, aplastados por las hormigas que, como nosotros, pululan por la urbe, aplastándonos en el Metro o en las busetas.

O atravesando sus motos en las aceras, porque la ciudad es de ellos. O vendiendo frutas en las aceras, porque ellos tienen derecho a hacerlo. O atravesando sus puestos en la calle, porque ellos son los mejores, los más astutos...

Vivimos a la defensiva, y no nos preocupamos de lo que pasa a nuestro alrededor, mas que cuando nos afecta de forma negativa. Caracas es una ciudad antipática, buscadora de pleitos, una verdadera selva donde sólo los más fuertes logran mantenerse a flote, pisando a los demás.

Será porque vivimos rodeados de miedo? Será porque siempre hemos tenido todo tan fácil, que nos hemos acostumbrado a culpar de todo a los demás? Será que nos gusta vivir en la mediocridad en que vivimos, rodeados de nuestra propia mierda, la que nosotros mismos creamos? En dónde nos equivocamos?

Si no tengo dinero, es culpa del gobierno. Si hice mal mi trabajo, es culpa de mi jefe. Si le pego a mi hijo, es su culpa por ladillarme. Si le pego a mi mujer, es porque ella es una inútil. Si mi vida es una mierda sin sentido, es por culpa de la vida misma...

Será que no sabemos amar? Será que nos sabemos perdonar? Me equivoco? Quizás. Si todo lo que digo es cierto, por qué no nos vamos? Por qué, a pesar de tener varias ofertas para trabajar en el exterior, me sigo queriendo quedar viviendo aquí?

Debe ser la gente...

Como dijo un pana, "Chamo... Esto tiene que ser algo más que simplemente quererla! Tiene que haber algo más! Algo oscuro y siniestro que controla nuestra voluntad!".

Será por aquellos a los que quiero? Porque siento algo por la ciudad, por haber nacido aquí, por los muertos que nadie lloraría? Será por los recuerdos? Por las opciones? Por los sueños?

Será porque aún creo, en mi mundo de fantasía, que llegará un héroe y liberará a la ciudad de todo lo malo que tiene?

Yo también he caído en el lugar común de culpar de todo al gobierno, de pensar que cuando este período acabe, todo mejorará. Y quizás así sea. Pero ahora, ya no espero que pase. Porque cada país tiene el gobernante que merece, y nosotros merecemos lo que tenemos. Y lo siguiente que venga, quizás sea mejor, quizás no, pero no hará que mágicamente seamos mejores. Seguiremos siendo bestias, tratando de sobrevivir en la arena de combate, viviendo a la defensiva, agresivos, molestos, y viendo cómo saltar a la garganta de la siguiente víctima.

Caracas no será una gran ciudad, al menos mientras nosotros vivamos. Y, tal vez, no sea una gran ciudad precisamente porque nosotros vivimos en ella...

Debe ser la gente...


Nada cambiará
con un aviso de curva
en sus caras veo el temor
ya no hay fábulas
en la cuidad de la furia
-- Soda Stereo (En la ciudad de la furia)

En la ciudad de las bestias y el mal
Donde lo absurdo no tiene final
-- Saratoga (Nuevo Mundo)

Ahora -la voz de Paúl Gussarth se levantó- dime lo que me espera. Todo fué una pérdida de tiempo. Mi vida, tu vida, todo. -- Manuel Velásquez (El Hombre que no salvó a Jesús)

domingo 18 de mayo de 2008

Todo lo que sé lo aprendí de Rocky


I

Rocky me enseñó a que un Don Nadie puede hacer realidad sus sueños, si se esfuerza y en verdad los quiere con el corazón. Me enseñó a que lo importante es no rendirse; a que no importa cuántos golpes te dé la vida, lo único que hace la diferencia es ponerle alma al asunto, y seguir adelante. Me enseñó que, en las películas y en la vida misma, debes arriesgarte y perseguir tus sueños, tratar de hacerlo a pesar de que todos te digan que no puedes.

II

Rocky me enseñó a ayudar a quien lo necesita. Me enseñó a que tú puedes hacer la diferencia, y lograr llegar hasta la cima; lo único que necesitas es tu esfuerzo, tu corazón, y algo de suerte. Me enseñó a terminar lo que comienzo, aunque parezca que no va a acabar, o que al final no valdrá la pena. Me enseñó a luchar más fuerte, y a volar más alto. Me enseñó a ser honesto, a mantenerme fiel a la gente y, sobre todo, fiel a mí mismo.

III

Rocky me enseñó a mantener el Ojo del Tigre. Me enseñó a hacer las cosas correctas por las razones correctas; a poner el corazón en lo que hago; a dar lo mejor de mí, porque lo que merece ser hecho merece que se haga bien. Me enseñó a que una derrota es sólo una oportunidad para hacerlo mejor, una invitación del destino a que le demos un giro a la vida, a que nos esforzemos más, pues el premio vale la pena.

IV

Rocky me enseñó a no hacerle trampas a la vida. Me enseñó a perseguir mis metas por el camino correcto, porque aunque sea más lento, y aunque la vida no te alcance para recorrerlo completo, la verdad es que disfrutarás del paisaje, y que termines donde termines, sabrás que valió la pena el recorrido. Me enseñó a no temerle a la muerte, aunque esta nunca llegue cuando debe, sino siempre antes; a que la única forma de morir bien es tratando de vivir tu vida bien.

V

Rocky me enseñó a darle más importancia a la gente que a las cosas, a la diversión y a lo material. Me enseñó a ayudar a quien lo necesite, sólo por ayudar, y no por ganar algo. Me enseñó a ser agradecido con quien nos ayuda, a respetar el valor de la amistad, el honor, el esfuerzo... Me enseñó que el dinero no es lo más importante, y que muchas veces es mal consejero.

VI

Rocky me enseñó que la vida se nos acaba segundo a segundo, y que los tiempos pasados no regresan. Me enseñó que tenemos que aprovechar cada momento, exprimir cada instante de la vida, vivirlo al máximo, y aprovechar las oportunidades, para vivir recordando el pasado con nostalgia y cariño, en lugar de extrañarlo con lamentos y deudas que nunca nos podremos pagar. Me enseñó todas las cosas que sé. O al menos, las que de verdad importan...


Trates no. Hazlo, o no lo hagas. No existe 'tratar'. -- Yoda

Y tú, ¿Qué sueñas cuando no duermes? -- El rincón de fantasía

Tu creas tu propio universo durante el camino. -- Winston Churchill

Sin alguna maldita guerra para pelear, el guerrero podria igual estar muerto, Garañón! -- Apollo Creed (Rocky IV)

Hey, Adrian, lo logré! -- Rocky

sábado 17 de mayo de 2008

Caída libre


Subo al borde de la baranda del balcón sin saber por qué lo hago. En parte es ese placer culpable que siempre experimento al hacer algo prohibido, en parte es poder sentir verdadero vértigo, en parte es sentirme como en mi propia película.

Estoy arriba, y apenas me da tiempo de pensar en algo mas que en la verticalidad de la pared a mis pies, en la distancia -de la que soy súbitamente consciente- que me separa del lejano suelo, cuando un golpe de viento cambia mi destino. Mi mano pierde su precario agarre, y mi cabeza, curiosa, rompe el equilibrio del resto del cuerpo.

De repente, me encuentro en el aire. Sólo.

El mundo pierde velocidad, se detiene, se congela. De repente soy consciente de todo lo que me rodea. Imagino que es así como se siente alguien al estar drogado, al estar high. Ahora entiendo a los adictos a la adrenalina.

Veo los edificios que rodean a aquel en el que estaba. Moles de cemento que se separan del suelo, como monumentos al poder del ser humano, y al crecimiento descontrolado que mi raza ha tenido en los últimos tiempos. Supongo que poco a poco comenzaremos a excavar en el suelo de la Tierra, o a mandar a gente a vivir a las estrellas, cuando ni las propiedades verticales sean suficientes para la marea de nuevos humanos que vienen, sin pedirlo, a luchar contra la vida. Contra una vida a la que no le importamos, una vida más triste y vacía que significativa, una vida contra la que luchamos cada día pero a la que nunca podremos derrotar.

Entre dos edificios veo una pequeña casita, donde se mueven personas. Una familia, supongo, que ha compartido esa casa desde antes que cualquiera de estos edificios los dejaran sin horizonte. Una familia, supongo, que no podrá mantener defendidos sus muros ante el avance de esos colosos de cemento, metal y vidrio por mucho tiempo más. La casa, como todo, está condenada a desaparecer.

La raza humana es una marea incontrolable. De repente, me siento aplastado por la inmensidad del ser humano. Somos demasiados. Es ridículo que piense en ello ahora, pero en mi almuerzo comí más de veinte corazones de pollo. Hoy, más de veinte pollos murieron para que yo comiera. Y ni siquiera para que sobreviviera, sino solo para matar un poco mi gula.

Tal vez no sea tan malo que esto esté ocurriendo. El mundo no extrañará a una persona, y menos como yo. Y estoy salvando la vida cada día a veinte pollos, sencillamente por estar cayendo.

Siento frío. El mundo se ha comenzado a mover hacia mí, lento, pero inexorable. Creo que caeré sobre el carro negro... Mis ojos se llenan de lágrimas por el viento que ha comenzado a entrar en ellos, y el líquido que hasta hace segundos era parte de mí se desliza hacia arriba por mi cara.

Si no fuera porque es imposible que salga vivo de esto, quizás hasta lo disfrutaría. Me da mucha curiosidad saber si arriba, en mi pasado, alguien habrá notado que ya no estoy. Si la vida de alguna de las personas que dejo tras mí cambiará de forma perceptible luego de mi partida. En verdad estaré haciendo del mundo un lugar mejor?

Las formas se tornan más claras, y los colores más intensos... El suelo acelera su encuentro hacia mí. Noto, con emoción y terror, mariposas en el estómago; pero no mariposas de las que sientes al estar enamorado, sino esas agujitas que te atacan al saltar de un trampolín, o al caer al vacío desde un edificio. Me acuerdo con añoranza de haber sentido lo mismo infinidad de veces al caer en la batea que hay entrando a los túneles que llevan a mi lejana casa, cuando iba lleno de sueños, cabalgando en el carro de mi padre.

Mis ropas tiran de mí para tratar de devolverme a mi vida, pero se agitan impotentes a medida que el viento las traspasa. Y creo que el carro se salvará de que lo arrastre conmigo al olvido.

Tan idiota como suena, comienzo a darme cuenta de que hubiera preferido no dar aquel paso fatídico. Me doy cuenta de que me faltaron por hacer cosas que hubiera querido hacer: besos por dar, libros por leer, crear algo que me sobreviviese... Un poco tarde para pensar en ello, no?

Mis ojos están secos por el viento que los golpea, y mi pecho explota por el grito que recién acaba de abrirse camino por mi garganta.

La vida siempre nos gana. Algunos tratan de detener su victoria.

Otros, por idiotas, la aceleramos.


Los finales felices son solo historias que aún no han llegado a su final. -- Mr. & Mrs. Smith

Por un momento, me sentí como el sonriente Mickey Mouse de Disneylandia. O mejor dicho, como el hombre de carne y hueso debajo del disfraz de Mickey. Los niños que se fotografían junto a él creen que el personaje existe, y olvidan que en el interior de ese armatoste de espuma hay un tipo como cualquier otro que quizás no sonríe al momento de la foto. Un hombre que tiene problemas maritales, cuentas por pagar, hijos que criar y seguramente mucho calor. -- Busco Novia (La Fiesta de mi hermana)

I'm free... Free falling! -- Jerry Maguire

viernes 16 de mayo de 2008

Te amo sin saber cómo


No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


(Soneto XVII, de Pablo Neruda)


Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas. -- Victor Hugo

Es de presumir que las mujeres tienen en más su cuerpo que su alma, puesto que la mayoría entregan su corazón sin resistencia y se resisten a entregar su cuerpo. -- Louis-Charles-Alfred de Musset

martes 13 de mayo de 2008

El pito de Eleazar


Carta escrita con motivo de las quejas del grupo en la oficina, porque Eleazar puso un pito desagradable en su celular, que sonaba muy duro.


He escuchado que el grupo se ha quejado por el pito de Eleazar, y me gustaría aclarar algunas cosas.

Primero, Eleazar es libre de elegir el pito que más se adapte a él. No veo por que los demás deben opinar con respecto a cuál pito puede o no meter Eleazar en su aparato.

Segundo, en mi opinión tampoco es de incumbencia popular qué tan duro pone Eleazar su pito. Al único que debería molestarle lo duro que esta el pito que metió en su aparato es al propio Eleazar.

Tercero, a los criminales que han llegado al atrevimiento de sugerirle a Eleazar que cambie su pito, o incluso que lo quite, sólo quiero hacerles llegar mi más rotunda queja, pues eso es nada menos que inhumano. A quién se le ocurre decirle a alguien que debe quedarse sin pito?

Ahora, en algo sí estoy de acuerdo... Que Eleazar meta en su aparato el pito que quiera, tan duro como lo quiera, y que no lo cambie si no quiere, pero que por favor no nos enteremos de ello!


Jefe Grukgruk medio orco también. Otra mitad, orco también. -- The Order of the Stick

No a la violencia verbal. Saca tu pistola y exprésate! -- Graffiti venezolano

Yo así también hago una película de terror. Meto a cinco turistas en un barco, los llevo a alguna isla paradisíaca y consigo que allí descubran que los cocos de los árboles necesitan sangre para vivir. No sólo eso, los cocos también pueden moverse, hablar entre ellos y jugar al ping pong. Después desarrollo la historia, meto algún personaje adicional, una o dos escenas de tensión, y saco los créditos sin explicar por qué los cocos son así de raros. -- Juan Repe (Las Ruinas)

domingo 11 de mayo de 2008

510


Después de 500, qué esperaban... 501?

Pensé llamarlo 510 madres, o 510 mujeres, o 510 nombres, o 510 formas de matar cucarachas... Pero me dió ladilla mental, y lo dejé en 510. Ya eran muchos, de todas formas.

Hace algún tiempo les dije que no sabía cuándo ir a Pizza 510. Lo recuerdan? Bueno, pues fuí ayer. Me desperté como a la una de la tarde, y aproveché para trabajar/chatear/bloguear un poco. A golpe de 5, el hambre apretó, y me preparé para salir. Y bueno, que les puedo decir, la pizzería se me atravesó.

Pensaba que se llamaba 510 por la variedad de pizzas que venden, pero no es así: se llama así porque ese es el número de local en el que está. Definitivamente, a veces es mejor quedarnos con nuestra imaginación que con la realidad. Igual, entré y comí. En total fueron 21 pedazos de pizza (creo. Definitivamente, aunque no lo crean, la idea de Rafael de contarlas con Torres de Hanoi es inspirada y útil), y como cada pizza tiene ocho trozos, pues resulta que me comí casi tres pizzas de muy buen tamaño.

Como siempre, todas excelentes: desde las normalitas, hasta las mas exóticas, con camarones, tomates disecados que me recordaron un poco a los que hace Mayel, salchichas... Pero el premio de la noche se lo llevó la de pollo con queso crema. Luego, por supuesto, las pizzas dulces: chocolate, fresas con chocolate (para Lui), cambur con chocolate (también para Lui), y una cosa orgasmante llamada Prestigio. Se imaginarán. Con tanta pizza, no podía sino pensar en Sonsire, o en las Beer & Pizza con Jenny. Y toma datos para tu restaurant, Luis: comí todo eso por unos 15 R$, que fueron como 10 $. Saquen cuentas...

Salí a la calle, y la que me vino a la mente fue Belkys: hacían unos sólidos 14 grados (lo sé, los leí), y pensé que a ella se le caerían las orejas del frío. Yo estaba encantado por el frío recuerdo de la USB, y esos paseos madrugadores con J. Sabrosamente, me puse a pasear.

Creo que ya lo había comentado: las calles de esta ciudad tienen nombres de próceres o de continentes y países: hay una Avenida Europa, y las avenidas que la cruzan tienen nombres de países europeos; igual pasa con los americanos. Y la avenida Venezuela es sencillamente preciosa: las cuadras son larguísimas, y hay sólo tres o cuatro casas en cada una. Son sencillamente espectaculares: si hay quien mata por un par de zapatos, por una casa de esas libramos una guerra a lo Rambo y acabamos con un país de bajo presupuesto.

No pude evitar pensar en lo que sería vivir ahí, y otra vez Lui salió en mi pensamiento.

A medida que seguía paseando, más gente seguía viniendo a mi mente: cuando Venezuela se cruzó con Perú, no pude sino pensar en Jeca. Cuando pasé frente a un distribuidor de Ferrari, pensé en la cara que hubiera puesto Luisi. En un puesto de DVDs, una película de Hello Kitty me trajo a Andra y a Amaia. Luego de asociar a Javi con un bar por el que pasé, pensé que sólo me quedaba pensar en JuanK, y eso hizo que ya lo hubiera hecho.

Ahora escribo esto en una habitación vacía (la cama me hace pensar en Angelina y varias otras, pero me callo los nombres, no sea que luego "les pase algo"), y son las cuatro de la mañana. Ya es once de Mayo, y eso me trae a la mente a otras dos personas que me faltaban: mi Mamá, una de las dueñas de este día, y Asier, el que hizo que también fuera de Lui.

Una mujer sin sangre se quejó de que una vez dí muchas vueltas para terminar con ternura un escrito. Hoy, le daré razones para que se queje de nuevo:

Para mi Mamá, para Lui, para Andra, para Ana, para You, para las madres que conozco, y las que no; para las que están, las que ya no están, y las que estarán...

Feliz día...


Yo escribo pensando en él, mientras él sólo piensa en ella, y crea por y para ella. Ella en cambio sólo tiene ojos para aquél que más le ignora. Y así sucesivamente. -- My life (Mi momento)

Mi esposa es un objeto sexual. Cada vez que le pido sexo, ella objeta. -- Bob Hope

Es inútil que te esfuerces. Sólo conocerás de una persona, lo que ella esté dispuesta a enseñarte. -- Maldito Duende

sábado 10 de mayo de 2008

500


Conocía la historia de la Batalla de las Termópilas desde hacía mucho tiempo. Probablemente de leer alguna enciclopedia (hay que ver las cosas en las que ocupo mi tiempo libre, no?) o de ver la misma película que inspiró a Frank Miller a dibujar su ahora muy conocido cómic.

Con el cómic, 300, lo mismo: lo conocía desde hacía tiempo, de referencias, pero no lo había leído (ni lo he leído aún). En estos días lo ví en una librería en Caracas, y pensé en comprarlo: Costaba 200 Bs.F. Si lo compro por Amazon me saldrá en $10.50, que viene siendo al cambio legal poco más de 20 Bs.F. Que maravilla de economía.

(Por si les interesa, en Brasil cuesta 60 R$, que viene siendo como 80 Bs.F).

La cuestión es que he salido con buen sabor de boca de las películas que han hecho de obras de Miller, a saber la ya nombrada 300 y Sin City (de la cual si me he leído todos los cómics que han salido). Con 300 se repitió el sentimiento que me llenó al salir de ver Fight Club: tenía ganas de darle un jalón a un cigarrillo, echarle el cigarrillo prendido en el ojo a alguien, y liarme a golpes con él.

Sin entrar en detalles de efectos, dirección y camarografía, considero que 300 es una de mis películas favoritas aunque sólo sea por sus personajes, 300 Héroes con 'H' mayúscula y la 'é' muy acentuada. 300 valientes que no dudaron en dar sus vidas por un bien mayor.

Como jugador de rol que soy, no pude dejar de pensar en jugar una crónica así (sólo que no sería 300, sino 5 o 6... Aún no sé narrar a tanta gente). Calabozos y Dragones, para poder aguantar a hordas enemigas. Pero, cuántos XPs necesitamos para un Leónidas? Qué nivel es el espartano promedio? Son tan machos que debe ser como en Dark Sun, que los personajes iniciales son nivel 3...

Yo perdí mi virginidad rolera con Calabozos y Dragones, y no me arrepiento. Tras haber jugado con infinidad (no infinitos, pero sí muchos) de sistemas, resumo mis preferencias en D&D (Calabozos y Dragones) y WOD (Mundo de la Oscuridad).

Normalmente paso 6 meses lleno de fiebre de D&D, con ganas de parar ejércitos enteros con mi personaje (sí, a lo 300), y de enfrentarme a dragones teniendo alguna posibilidad de ganar. Luego, al fastidiarme de las cuentas locas que hay que sacar, me entran las ganas de WOD, de su sistema sencillo, de su mundo tenebroso y deprimente, durante otros 6 meses. Cuando veo que el vampiro inmortal se puede "morir" de un balazo, o que el personaje de 500 XP puede resultar muerto fácilmente por un personaje inicial, me lleno de necesidad épica, y el ciclo vuelve a comenzar.

D&D como sistema apesta. Demasiadas cuentas, demasiados pluses... Si lograran limitar la lista de habilidades en la hoja a 10 o 20 que resumieran todo, creo que el sistema mejoraría mucho. Pero a pesar de ello, el sistemita me encanta, pues cumple con lo que es necesario: dejarte vivir aventuras emocionantes, y grandes combates épicos, usando tu imaginación. Aún sigue siendo uno de los sistemas más cómodos que conozco (tal vez sea por la costumbre, lo acepto), y mejora en cada edición. No he visto aún la 4ta, pero tengo entendido que se ha mejorado al mismo ritmo que se simplificó.

Un sistema "realista" en el que una flecha mate a un personaje no podría permitir a un Gandalf pararse frente a un demonio (o a una horda de enemigos, pues) diciendo "No pasarás!". El vampiro de 500 XPs que se pare frente a 3 gangrels, 3 brujahs o 3 garous y les diga "No pasarán", no pasará de esa noche.

WOD es para mí, sin embargo, el sistema casi perfecto. Nada de cuentas apestosas, nada de infinidad de líneas en una hoja... Nueve atributos, treinta habilidades, y a representar todo ahí. Unos cuantos puntos descriptivos, y listo. Qué roleamos para una acción? Una habilidad sumada a un atributo. Cuáles? Hombre, los más obvios.

Espero que algún día logren sacar un sistema tan claro, práctico y fácil de aprender como el de WOD, pero que te permita la multitud de feats, hechizos, y sobre todo los combates épicos de WOD. Mientras tanto, seguiré saltando de uno a otro...

Hoy en día, a veces tratamos de jugar un party que, a falta de un mejor nombre, llamaré los 500. Vampiros que comenzaron con 500 XPs. Esa cantidad es difícil de ganar, pero no rinde tanto cuando te dan los XPs de gratis, pues no te alcanzan para armar a Voltron, o para sentir que lo armaste. No es lo mismo.

Y eso no pasa solo en WOD: 15 niveles es mucho para ganarlos, pero no basta para ser un personaje legendario que pueda con Cthulhu. Y menos si no eres mago, como comprobó dolorosamente un grupo de roleros una vez. Esos pluses no bastan para llegar a ser un personaje legendario en ningún juego. Lo más cercano que llegué a tener fue a Ishtar, y porque lo jugué y lo entrené paso a paso. Con él viví mis momentos más alegres en ese gimnasio de imaginación que son los Juegos de Rol.

A qué todo esto? Porque a veces quisiera poder hacer la diferencia...

Hace poco rato me enteré de que a mi hermano lo asaltaron tres tipos armados, y le quitaron cadena, efectivo y celular, DENTRO del Metro. Y todo lo que me queda es alegrarme de que él esté bien... A mi esposa ya conté que le han robado varias veces en el carro, y a mí trataron de robarme en pleno mediodía, en una avenida concurrida...

Cuántos espartanos, o personajes legendarios, necesitaremos para detener al ejército de malvivientes, malandros, ladrones y asesinos que llenan nuestras calles?


[Mensajero] Qué hace que esta mujer crea que puede hablar junto a los hombres?
[Reina Gorgo] Porque sólo las mujeres espartanas dan a luz a hombres de verdad.
-- 300

Envejecer es inevitable; crecer, hacerse viejo, es opcional. Y eso no tiene nada que ver con la madurez. -- Anónimo

Quizás para reflejar concretamente lo que se siente al ver "300", habría que decir que uno sale del cine con ganas de coger una espada, un casco, un escudo y cambiarse la nacionalidad a espartana. -- Ozule

jueves 8 de mayo de 2008

Queridísimo Chocolate


Los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, después de comer y beber palabras, de pensar y discutir, acordamos que las 10 palabras más queridas de la lengua española son:

1. Chocolate.
2. Música.
3. Crispeta.
4. Carcajada.
5. Soñar.
6. Fútbol.
7. Mágico.
8. Amigo.
9. Montaña.
10. Mamá.

Aparte de "Fútbol", que no me parece muy linda, y de "Crispeta", que nadie sino ellos debe saber qué significa, el caso es que me alegró el día leer esto. Me recordó mis tiempos de estudiante, con las reuniones que hacíamos, que cambiarían al mundo. Me enterneció imaginar ese poco de enanitos hablando de la palabra más linda del idioma... Qué les puedo yo decir?

A ustedes no les pareció bellísimo?

* * *

Yo creo que hubiera quitado las dos palabras que nombré arriba y hubiera agregado "Juguete", que siempre me pareció muy musical (algo parecido me pasa con "Película"), y quizás "Amor", que ya fué elegida como la palabra más bella en el idioma español.

Sin embargo, creo que "Amor" sí estuvo en la lista de los niños, o no?

Qué significa "Mamá", si no es amor? Qué significa "Amigo", si no es amor? Sí, los niños tomaron en cuenta el amor, pero desde su punto de vista.

Bueno, y para los más prácticos, está comprobado que comer Chocolate libera las mismas substancias que estar enamorado (por eso es que nos hace sentir bien), así que una vez más, el amor se cruza en nuestro camino.

Pues eso, ya lo saben... Coman Chocolate!


Por qué discutir? Vamos directo a los golpes!

Como dicen por ahí, nunca estamos perdidos sino mal buscados. -- Leslie Chiquito

Estos son mis argumentos; si no le gustan, tengo otros! -- Groucho Marx

miércoles 7 de mayo de 2008

La Familia Potter


ATENCIÓN! SPOILERS!

Aquí hablo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, el séptimo libro de la colección Harry Potter. Si no lo has leído, y lo piensas leer, te recomiendo que no sigas adelante, porque te puedo dañar algunas de las sorpresas que contiene.


Para casi todos los libros de HP, siempre he leído los anteriores de nuevo. Leí el Primero. Cuando salió el Segundo leí el Primero y entonces el Segundo. Cuando salió el Tercero leí el Primero, el Segundo, y luego el Tercero... Así refrescaba los detalles de los libros anteriores para poder disfrutar al máximo el nuevo, y además aprovechaba para entender mejor ciertos pasajes de los mismos. Como siempre he leído rápido, no tuve muchos problemas respecto a que ya todos se hubieran terminado el libro y estuvieran hablando de él: normalmente lo terminaba sólo un poco más tarde que el resto del mundo.

Cumplí esa manía con todos menos con el Séptimo libro, y eso porque a) había visto las películas hacía relativamente poco, b) me daba ladilla pasar por el Quinto libro de nuevo, que fué el que menos me gustó de la serie. Con el Séptimo sólo me volví a leer el Sexto.

Al terminar el Sexto, sin prisa pero sin pausa comencé a leer el Séptimo. Leí con calma como hasta la mitad, y en ese momento me tocó venirme a Brasil, por lo que me lo traje.

Leí el medio libro que me faltaba en el avión. Casi cinco horas de lectura sin descanso... Señores, se los advierto: léanlo cuando tengan tiempo, porque no podrán soltarlo. Es una sola gran escena de acción.

El libro en sí me gustó mucho. Creo que es un cierre digno a la obra de Rowling, y se comportó a la altura (no como el séptimo libro de