lunes, 24 de julio de 2006

Antes...


Cuando las cosas eran más fáciles, las risas más limpias, los logros más llenos, los colores más plenos.

Cuando mi mayor preocupación era llegar a la tele a tiempo de ver mi comiquita preferida.

Cuando el significado de "responsabilidades" se limitaba solo a tener lista la tarea del día siguiente, que siempre eran unas planitas o algunas cuentas, o incluso cosas chéveres como investigaciones en grupo o maquetas.

Cuando la Navidad, con la llegada del Niño Jesús, era lo máximo. Nada como despertarte ese día sabiendo que hay regalos, y correr a despertar a tu gente y a recorrer los pisos de la casa.

Cuando la muerte, tanto la mía como la de mis seres queridos, era algo muy, muy, muy lejano, y las muertes en una guerra existían solo en los juegos de video, y realmente no importaba, pues eran los malos. Para los buenos siempre habían Continues.

Cuando estábamos...

Cuando los Legos se podían pagar, aunque no cobráramos los sueldos que tenemos hoy en día. Y nada había como cuando mamá nos llamaba para una merienda de Toddy y panqué a mitad de juego.

Cuando tanto tú como tus amigos estaban llenos de sueños y deseos, cuando todo era posible.

Cuando la verdad era no solo la mejor respuesta, sino que normalmente era también la única.

Cuando era obviamente claro que cuando crecieras trabajarías en un trabajo millonario, comprarías una gran casa, te casarías con el amor de tu vida, y serías feliz para siempre.

Cuando escuchaste por primera vez una canción, que aún hoy en día te sigue gustando.

Cuando las mañanas de los sábados no comenzaban con un doloroso ir al mercado a cargar pesos y precios, sino que te daban un Alegre Despertar. Y los fines de semana eran dos inmensos días de jugar y hacer lo que quisieras para pasarla bien, en lugar de dos días que debes aprovechar para el trabajo fuera de la oficina.

Cuando todos los días aprendíamos algo.

Cuando las esperanzas aún eran verdes, y llenaban el horizonte como un sembradío de plantas dulcísimas.

Cuando la vida en pareja era "solo" un cosquilleo de mariposas en la barriga, o un sueño por cumplir o hecho realidad; porque aún todos los caminos estaban abiertos, y el cuento era eso: un cuento.

Cuando todos podíamos jugar los sábados, sin problemas.

Cuando vivíamos, en lugar de sobrevivir. Cuando lo teníamos todo, en lugar de estar luchando y no tener nada.

Cuando podíamos ver una semilla y ver probabilidades, cuando cada puerta cerrada era una aventura esperando a abrirse y no una tranca en el camino, cuando cada bifurcación en el camino no era una posible desviación o retraso sino más opciones igual de atractivas, cuando cada día conocías a alguien que pasaba a formar (o no) parte de tu vida.

Cuando este Blog no era necesario...


Dedicado a todos mis amigos que tienen el problema de estar viviendo con la realidad, y a los demás, que seguimos con el rol y las figuritas a pesar de la vida. Y disculpen el retraso, pero la vida se interpuso ("coño, no hay tiempo") y la musa se fué un tiempo de vacaciones... Llegó igual de cansada, pero con ganas de seguir. En fin, the king has returned.

Las historias nunca terminan de escribirse. Si acaso, se van completando respiro a respiro, llenando las páginas en blanco de la vida una a la vez. -- Jeca & Gorka

En cierta forma, me siento algo orgullosa en ese sentido... Locos ya hay pocos. -- Jeca

Estamos solo a una decisión de distancia de lo que queremos. -- Gorka

Lo correcto no siempre es lo contrario a lo incorrecto. -- Luis Domínguez

En dos años más, todos calvos.

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