martes, 20 de diciembre de 2011

La gente no es mala...



- Es que la gente es mala.
- Mala no –objetó Fermín-.  Imbécil, que no es lo mismo.  El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento.  El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar.  Actúa por instinto, como bestia de establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo, con perdón, a todo aquel que se le antoja diferente a él mismo, bien sea por color, por creencia, por idioma, por nacionalidad o, como en el caso de Don Federico, por sus hábitos de ocio. Lo que hace falta en el mundo es más gente mala de verdad y menos cazurros limítrofes.


(Sacado de "La Sombra del Viento", de Carlos Ruiz Zafón.  Dependiendo de la edición, está en la página 155 o en las 186-187).


Si no haces nada, lograrás no cometer errores.  También lograrás quebrar.

La diferencia de un niño con un adolescente y las diferencias de un adolescente con un adulto.
¿Sabemos cuáles son?
El niño no distingue, a menudo, el bien y el mal.
El adolescente si los distingue, pero "adolece" de criterio para escoger.
El adulto debe distinguir bien ambas cosas.

El destino suele estar a la vuelta de la esquina.  Pero lo que no hace es visitas a domicilio.  Hay que ir a por él. -- Carlos Ruiz Zafón (La Sombra del Viento)