miércoles, 9 de enero de 2013

Hagamos las cosas como los niños



Acabo de ver, por enésima vez, el capítulo de Friends en el que Phoebe y Rachel se mudan al mismo departamento, e intentan ir a trotar juntas, ese en el que Phoebe corre como loca, y Rachel se avergüenza de ella.  Cuando están discutiendo sobre sus formas de correr, Phoebe le suelta una frase que siempre me mueve mucho:


Qué pasa cuando crecemos, que se nos olvida lo genial que es ser niños? Acaso no recordamos lo chévere que era ir de un lado para el otro corriendo, no bañarnos, comernos los mocos, disfrutar de toda una tarde de ver comiquitas sin sentir que "estamos perdiendo el tiempo"?

No, en serio.  Sé que con lo de los mocos se deben estar riendo muchísimo, pero lo dije totalmente en serio.  En qué momento decidimos dejar de disfrutar la vida?  Yo sé que ahora, como adultos, conocemos y entendemos mucho mejor las consecuencias de nuestros actos, por lo que estamos completamente seguros de que si seguimos comiéndonos los mocos vamos a ser unos parias sociales, igual que si no nos bañamos.  Y me imagino que además, como estamos más concientes de nuestra mortalidad, nos duele mucho más esa tontería de "perder el tiempo".  Que vivan los Hombres Grises.

Pero espero que hayan otras muchas cosas que podamos hacer sin renunciar a ser adultos "normales", y con las cuales podemos disfrutar como hacíamos cuando niños.  Esa esperanza es lo único que nos mantiene cuerdos en este mundo de locura.

Saquen cuentas.  Al crecer perdemos la sensación de que las vacaciones son eternas.  Perdemos la alegría que nos da una Navidad.  Perdemos el disfrute de una tarde jugando a imaginar.  Perdemos las metras con las que disfrutamos tanto.  Perdemos las risas de corazón, esas que nacen en la barriga y se extienden de forma descontrolada por nuestro cuerpo y nuestro alma, hasta dejarnos sin aire y con los ojos aguados.  Perdemos la inocencia.  Nos perdemos a nosotros mismos.

No es perder demasiado?

Mantengamos vivo al niño en nosotros.  Confío en que aún estemos a tiempo.


Nunca nos ocurre nada relevante luego de que cumplimos los doce años. -- J. M. Barrie

Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros. -- Bruyere

Los niños nunca deberían ser mandados a la cama... siempre se despiertan un día más viejos. -- J.M. Barrie (Finding Neverland)

3 comentarios:

Yukino M. dijo...

Nunca dejamos de ser niños, eso sigue estando en nosotros. No perdemos nada, sino que ganamos al adolescente y luego al adulto :-) tenemos a los 3 incorporados. Ganamos la posibilidad de hacer dinero, de ser independientes, de disfrutar más locamente pero más conscientes, la eebeldia, la colaboración, crear con intención, y sobre todo, el sexo!

Aprendemos a ser conscientes del tiempo que también sucedía en nuestra infancia, porque por algo crecimos. Y aunque la sociedad en la que decidimos quedarnos no le deja espacio al niño ni al adolescente interiores, como adultos podemos decidir defender ese balance en nosotros, y dejar salir a cada uno a voluntad.

Son etapas, y hay que disfrutarlas! De niña siempre soñaba con ser adulta, y aunque el cuento no fue de hadas, hoy sé que puedo tener a esas 3 partes de mi juntas, cuiadas por mi parte adulta, que rie con ellas... Aunque no me enseñaran cómo, pero te aseguro que estoy aprendiendo... Y lo realmente sabroso es saber que hoy la única que tiene potestad sobre mi niña y mi adolescente soy yo misma, bajo mis términos. Eso vale oro!

:) muack! :x

~ Fuenmita ~ dijo...

Tenía tiempo sin pasar por aquí. La razón? Mi niña interna no me estaba dando tiempo para la lectura y algunas cosas serias de la vida...

Si hay alguien en el mundo que no perdió a su niña interna, fui yo!!! …y aunque la gente de mi generación me tilda de "Don Fulgencio" (El hombre que nunca tuvo infancia) y me critique duramente, me importa un %$&/#@ lo que piensen o lo que digan, porque yo me siento bien tal y como soy.

Gracias a esa niña que pulula constantemente a mi alrededor y que está más tiempo fuera de mí, que dentro (valga la aclaratoria) conservo la sonrisa en mis labios, las ganas de soñar y de disfrutar de la vida y no me convertí en un ser huraño, antisocial y amargado…

La vida por diferentes razones y situaciones fue dura conmigo y sin embargo creo que ha sido una aventura grandiosa e inigualable. ¿Que me gustaría no cometer tantos errores? Claro, a quién no?!!! ¿Qué no hubiera dejado entrar a algunas personas a mi vida con la inocencia de la niña? Por supuesto!!! Que blah, blah, blah …y ya habló la señora adulta que siempre se hace notar aunque yo no quiera.

Si la vida me lo sigue permitiendo viviré con mi niña a flor de piel, con su sonrisa ingenua y llena de ilusiones!!!

Te quiero montones!!!

Bendiciones...

Len dijo...

Mijo, no recuerdo la última vez que pasé por aquí, desde hace un par de meses estoy obligando a la vieja que se apoderó durante casi eternos meses -un par de años, creo ya- a echarse para un lado y darle espacio a mi inner carajita, por eso estoy volviendo a dibujar para mí. Y hablando de todo, con incrédulo estupor me acabé de dar cuenta que por segunda vez se me fue la pinza con aquel dibujo tuyo, nunca te lo terminé???, qué asco de bicha soy, Dory se quedó pendeja conmigo......... porqué no me lo recordaste?