jueves, 12 de marzo de 2009

Star Wars: La Misión de Jaina


Minutos después de haber entrado en la tormentosa atmósfera de Myrkr, el caza se posó silenciosamente en su superficie. Mostraba signos de un largo y accidentado viaje, pero aún así las insignias del Rogue Squadron eran claramente visibles.

La carlinga se abrió, y el piloto saltó a tierra. De inmediato, comenzó a cambiarse el uniforme de vuelo por algo más acorde con la misión que debía llevar a cabo. Al quitarse el casco, el castaño cabello de la Teniente Coronel Jaina Solo ondeó con el viento de la tormenta, empapándose rápidamente.

Tras cerrar la cabina, la figura de Jaina se adentró en la tormenta, en dirección a su destino, mientras la lluvia y el viento hacían azotar su capa tras ella.

* * *

Horas después, Jaina observaba una de las entradas al complejo mortuorio Yuuzhan Vong al que pretendía entrar. Un par de guardias vigilaban la entrada, aunque sabía que no serían problema para ella.

Lo que le preocupaba era no dejarse llevar por la ira.

Moviéndose lentamente, Jaina cruzó sus piernas, cerró sus ojos, y se dispuso a meditar. Un Jedi no podía permitirse dudas, miedos, o venganzas. Sin embargo, no podía dejar de sentir rabia contra esos seres, y dolor por aquello que iba a recuperar.

El cuerpo de Anakin, su hermano.

Una lágrima se mezcló con la lluvia en su rostro. Le costaba un indecible esfuerzo no desahogar su ira con los Yuuzhan Vong. Hubiera sido tan fácil prender su sable de luz y entrar de una vez, acabando con todas esas escorias en su camino hacia el cuerpo de Anakin.

Pero eso no hubiera sido justo. No hubiera sido correcto. No hubiera sido inteligente. Era justo lo que el Lado Oscuro necesitaba para entrar en una Jedi como ella, y no estaba dispuesta a permitírselo...

Jaina abrió sus ojos a la noche lluviosa de Myrkr. Iba a ser una noche larga, y era mejor comenzar de inmediato.

* * *

La Jedi se descolgó silenciosamente del techo, y se escondió tras una columna. El avance por el interior del mortuorio había sido lento y trabajoso, pero las estructuras bio-mecánicas con las que los Yuuzhan Vong construían sus edificaciones le brindaban a aquellas personas con las habilidades y los motivos apropiados -como ella- de numerosos escondites. Había logrado llegar al área central del complejo sin que la descubrieran.

Sin embargo, los accesos a la cámara mortuoria principal, donde seguramente estaría el cuerpo de Anakin, estarían probablemente vigilados. A Jaina no le quedaría de otra que luchar, y confiar en su autocontrol...

Sin darle más tiempo a las dudas, salió de su escondite y se encaró con la entrada a la cámara mortuoria. En efecto, allí habían dos vigilantes, pero ellos ya no le darían ningún problema, pues estaban muertos.

Jaina se acercó a los cuerpos, y los examinó. Claramente habían sido atacados con una espada láser, similar a la de la Jedi... Y sólo se le ocurría una persona en todo el universo que tendría razones para estar allí también.

En un único y fluído movimiento, encendió su sable de luz, abrió la puerta, y entró a la cámara. La inmensa habitación estaba atestada de cuerpos. La gran mayoría de ellos estaban colocados en nichos en las paredes, y pertenecían a numerosas razas de los planetas del sector. También habían cuerpos tapizando el suelo, pero eran cuerpos Yuuzhan Vong, y sus poses indicaban que habían muerto recientemente, tratando infructuosamente de defender la sala de un ataque.

El único ser vivo en la cámara al momento de entrar estaba sentado al lado de un cuerpo que había sido cuidadosamente colocado en una especie de mesa en el centro de la cámara, y se encontraba acariciando su cabello de forma que se podría haber considerado tierna. La figura cubría su cuerpo y rostro con ropajes oscuros, y Jaina sintió sin dificultad que era un Sith.

- Darth Caedus, qué haces aquí?

La figura alzó la cabeza y dirigió su mirada en dirección a ella, y Jaina vislumbró el brillo de un par de ojos amarillentos en la oscuridad de la capucha. Una voz, dolorosamente conocida, le habló.

- Saludos, Jedi. Supongo que lo mismo que tú, no crees?

- Vine por el cuerpo de mi hermano, y no me iré sin él...

- Tranquila, Jedi -Jaina notó como la palabra "Jedi" casi sonaba insultante en los labios del Sith-, que no me llevaré a tu hermano a ningún lado. Va en pro de mis deseos que te lo lleves, y le des un entierro digno. Fué un gran Jedi, y una gran persona, y hasta los enemigos más encarnizados debemos respetar ese tipo de cosas, no crees?

Jaina se quedó en una pieza, escuchando a la figura oscura. Sin reparar realmente en lo que hacía, apagó su espada láser, y se acercó al cuerpo de su hermano. La estancia había quedado ahora en penumbras, y le costaba incluso distinguir el contorno del Sith, que parecía atraer las sombras que lo rodeaban.

La chica acarició el rostro frío de su hermano, y las lágrimas afloraron a sus ojos. Sin decir palabra, levantó el cuerpo en sus brazos, y se alejó del Sith.

- Te recomiendo que salgas por aquella puerta -dijo Darth Caedus sin levantarse, señalando hacia una de las salidas de la cámara-. Podrás salir del mortuorio sin conseguir a nadie. Bueno -agregó, con algo que sonó como una leve risa-, a nadie vivo.

La Jedi se dirigió hacia la puerta, y la abrió. Al otro lado había otro par de cadáveres Yuuzhan Vong.

- Gracias -dijo, volviéndose hacia el Sith-. En verdad, gracias. No sé si esto lo hiciste por bien o por mal, o si realmente te das cuenta de lo que representó para mí... Pero gracias. Y adiós...

Jaina cruzó la puerta, y la cerró tras ella, iniciando así su recorrido hacia la salida del mortuorio, hacia su nave, y hacia su familia en Hapes. Tras ella, sólo quedaron cadáveres, y un Sith.

- Adiós, Jaina...


(En el universo expandido de Star Wars (La Guerra de las Galaxias), Jaina, Jacen y Anakin son los hijos de Han Solo y Leia Organa. Jacen tomó el nombre de Darth Caedus al pasarse al Lado Oscuro. No me he leído los libros, y dudo que mi escrito se parezca remotamente a la "realidad", pero hoy leí que Jaina atacó un mortuorio Yuuzhan Vong para recuperar el cuerpo de Anakin, y me pareció cool que su hermano la hubiera ayudado haciendo el "trabajo sucio", ayudándola a mantenerse en el Lado Claro de la Fuerza al evitar que sucumbiese a su ira).


Esto no es venganza. La venganza no es un motivo válido, es una respuesta emocional. No, no es venganza. Es castigo. -- The Punisher

- Estamos aquí para destruir a la reina, no para tomar venganza.
- Correcto. La venganza viene más tarde.

-- Anakin Solo y Jaina Solo en referencia a la reina voxyn.

- Qué te hace diferente a ellos?
- Ellos tienen algo que perder.

-- The Punisher

"Te amo, Chewie". Debí habérselo dicho! Salvó a mis hijos! Siempre estuvo ahí para ellos, murió por ellos! Y nunca se lo dije. -- Han Solo a R2-D2 y C-3PO con respecto a Chewbacca

2 comentarios:

Ana dijo...

Qué fino que juegas rol. Cual te gusta más? yo tengo ganas de jugar Vampires.

Oscuridad dijo...

Los que más me gustan son D&D (3ra) y WOD (Vampire), aunque ahorita llevo un verano tan largo que jugaría lo que fuera.

Normalmente no me dejan jugar, sino que me toca narrar...