sábado, 15 de agosto de 2015

Quiero que te enamores de mí...


Quiero
que te enamores de mí,

pero que te enamores 
de mi lado perverso,
mi lado sarcástico,
mi desequilibrio mental 
de mis malas manías. 

De mi manera de gritar, 
de mi forma tan sutil 
para criticar. 

Enamórate de mi mal carácter 
que me sale a veces. 
De ese mal genio 
que tengo escondido. 

Enamórate, incluso, 
de mi lado pervertido. 

Enamórate de mis defectos. 
De mi lado temperamental, 
del caos que suelo causar 
cuando todo me sale mal. 

Enamórate hasta de las lisuras
que suelo decir para desfogar.

Enamórate de ese lado mio 
que casi nadie conoce. 

Enamórate de mis problemas.

Porque de mi sonrisa, 
de mi lado gracioso, 
de mi lado cursi, 
de mi lado tierno, 
de mi lado enamoradizo, 

De mi lado bueno, 
cualquiera se podría enamorar. 


(No sé de quién es, pero de momento le echo la culpa a la Poetisa Loca.  Y antes de que las busquen, "lisuras" son malas palabras, y "desfogar" es dar rienda suelta a un sentimiento: en este caso, entiendo, la ira).