lunes, 7 de septiembre de 2015

Salute la familia


Acabo de ver la séptima película de Rápido y Furioso.  Desde que ví la primera, ya tarde, me gustaron, pero no por las carreras y los carros, que eso jamás fue ni será lo mío.  Las amé por Dom, a pesar de que siempre se leía el libreto, y su irrompible fe en la familia, compartan sangre o no.  Las amé por esas parrilladas en las que siempre había un plato más para quien llegara, y porque siempre estuvieron ahí, el uno para el otro.  Las amé porque, hoy y siempre, me recuerdan a mi familia...

Y no puedo dejar de pensar que esta frase aplica a muchas personas, en especial a quienes compartieron conmigo mi última noche en Venezuela:

El dinero viene y va, eso lo sabemos todos...  Lo más importante en la vida siempre será la gente en esta habitación.  Aquí y ahora.  Saludos, mi familia...  No importa dónde estén, a medio kilómetro o al otro lado del mundo, siempre estarán conmigo.