sábado, 25 de abril de 2009

Siempre nos quedará Paris


En este globalizado y cada vez más pequeño, repleto y perturbado planeta, estoy bastante seguro de que son pocas, poquísimas las personas que jamás han oído hablar de Paris Hilton.

Sin embargo, como soy un carajo consciente, y me preocupan las minorías (y de corazón, que no estoy buscando votos para nada), me tomaré la molestia de darles un brevísimo resumen: Paris es una de las herederas del imperio Hilton, y es conocida principalmente por sus escándalos, su vida licenciosa, y -a quien engañamos- por ser ella.

Si le preguntamos a cualquiera en la calle de qué vive la chica, muchos dirán "pues del dinero que tiene por su familia", pues la pensarán una idiota, una -como bien dice Luis Fernández en su nuevo libro- bobalicona frívola. Y bueno, en principio eso es cierto. Pero es que con ella, nada es como con los demás. No dudo que reconocerán que, si tuviéramos que darle una respuesta a la pregunta "Qué es Paris?", en lugar de decir "camarera", "dentista", o incluso "actriz" o "cantante", tendríamos que decir "celebridad", o en todo caso "Paris".

Ahora, me gustaría aclarar que creo sinceramente que hay más en ella que solo una simplona con dinero... Al menos, estoy bastante seguro de que no es mucho más idiota que muchos de nosotros. En el peor de los casos, una chica normal, que ha sabido jugar sus cartas en la vida.

La niña tiene cuatro años menos que yo (mucho mejor llevados, lo reconozco, y eso que realmente no me parece atractiva. Sin embargo, dudo que dentro de cuatro años ella esté la mitad de deteriorada de lo que estoy yo ahora).

Muchas viejas chismosas dirán que ha desperdiciado su vida, porque tiene un video porno (haciendo lo mismo que todos los demás hacemos o queremos hacer), porque tiene una serie mala (pero que le da dinero), porque ha estado presa (veintitres días por conducir en estado de ebriedad, y luego con exceso de velocidad. Sinceramente, quién no lo ha hecho? Si aquí en Venezuela fueran tan estrictos, todos los conductores vivirían presos)...

Que la han desheredado? En los últimos años ha generado, gracias a sus películas, series, anuncios, sesiones de modelaje, perfumes, eventos, discos y curvas millones de dólares. Ha hecho más dinero -ella sola, por ser ella, sin debérselo a nadie más- que todos nosotros juntos en nuestra vida, y lo podría volver a hacer un par de veces más. Realmente necesita su herencia?

En verdad, déjenme cerrar con este dolor: quién no querría, realmente, tener tanto dinero, ser tan conocido, tener un futuro tan resuelto, tirar tanto, disfrutar tanto, sentir tanto, vivir tanto como Paris?


Creo en la historia de mis pies. -- Graham Ballard (Creo)

Siempre nos quedará París. -- Rick Blaine (Casablanca)

3 comentarios:

O.K. dijo...

Pues sí, Rick, hay París para rato. Estamos en la negociación del aquí y el ahora y vaya que esa caraja lo ha logrado hacer bien. Tras bambalinas se ha rodeado de un equipo que la ha guiado muy bien a ser la estrella de la McFrivolidad pero siempre jugando con que la caraja gane más de lo que gaste para asegurar un pequeño imperio en el mundo de las celebridades rápidas.

Así, mientras en pantalla vemos lo que pudiera ser una Marilyn-Ava-Audrey-Katharine-Bo-guarever es posible que se esfume (con todas sus licencias, escándalos, fama y plata) en la fugaz memoria de Hollywood y del mercado que ayudó a crear.

Capochoblog dijo...

Pues si, jajajajajajaja, es que aquel cliché de que las rubias son tontas, ha quedado desbancado por el otro que dice: Jamás subestime a una rubia... sin verle antes las raices... :P

Besos y buen finde mi niño!

(que es eso de estar deteriorado a tu edad, no me asustes, mira que soy más vieja que vos!)

moni dijo...

Me gustaria sentir y vivir tanto como ella, es lo unico.