domingo, 26 de agosto de 2007

Somos lo que somos


Somos lo que somos por las decisiones que tomamos, por el esfuerzo que hacemos, por el control que logramos ejercer sobre nuestra propia vida. Llegamos donde llegamos porque nos entregamos en cuerpo y alma a lo que hacemos. Logramos lo que logramos porque no cometemos el error de convencernos de que no podemos.

Por un lado, esa es la única verdad que necesitamos saber y practicar: tomar las decisiones sobre qué camino tomar; esforzarnos cada vez más en hacer cada vez mejor lo que sea que hagamos; vivir nuestra vida en lugar de ser vividos por ella; poner nuestro grano de arena, nuestra gota de sudor, nuestra pequeña sonrisa, para que el mundo sea mejor.

Por otro lado, esa es la peor mentira que nos pueden tatuar en el alma. Porque, sencillamente, no es verdad. Al menos, no completamente. Solo en parte.

Porque, en parte, somos lo que somos por las decisiones de aquellos que vinieron antes que nosotros.

Tu madre, al elegir a tu padre, y él al elegirla a ella, definieron tu cuerpo, tu estilo, incluso algunas de tus manías, fortalezas y debilidades. Ellos, al criarte, inculcaron en tí sus valores y forjaron muchas de tus creencias: honestidad, valentía, honor, respeto... Son ellos los que te enseñaron a respetar el dinero ajeno, el tiempo ajeno, la pareja ajena; son ellos los que te enseñaron a valerte por tí mismo, pero a ayudar a los demás.

Son ellos los que decidieron por tí al inicio de tu vida, los que eligieron para tí esa religión que ahora defiendes, ignoras o aborreces; los que eligieron ese colegio donde sentirías por primera vez latir en tí los conocimientos y los sentimientos; los que sembraron todas las semillas que hoy florecieron en tí.

Son ellos los que sembraron las bases para que hoy seas feliz; para que tengas cosas que te llenen...

Pero no somos felices por lo que tenemos, sino que es al revés: Tenemos que lograr ser felices con lo que tenemos. Pero entonces, caemos en la trampa: hemos de lograr cosas para ser felices, esclavizándonos entonces en una perpetua búsqueda de tener y lograr y ser más? O hemos de ser felices con lo que tenemos, encerrándonos entonces en una mediocridad y conformismo eternos?

Será entonces que solo podemos lograr ser felices si por suerte estamos hechos para serlo, sin importar lo que tengamos o dejemos de tener?

Entonces, en parte, somos lo que somos por azar puro y duro.

Porque que nuestros padres se hayan conocido, o que estemos donde estamos, o que estemos con quien estamos, o que seamos lo que somos, al fin y al cabo, no es más que un montón de casualidades enlazadas. Y al final, nada de lo que hagamos realmente importa.

Ahora, al recapacitar sobre esto, no sé si me siento más libre o más esclavo...


Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. -- Mahatma Gandhi

¿Somos alma? ¿Somos materia? ¿Somos sólo fruto del azar? -- Julián Hernández

Alegría, como la luz de la vida
Alegría, como un payaso que grita
Alegría, del estupendo grito,
de la tristeza loca, serena
Como la rabia de amar
-- Cirque Du Soleil (Alegria)

1 comentario:

CHJ dijo...

Waooo, me h agustado mucho tu reflexión pues me he preguntado cientos de veces eso mismo ¿Qué soy yo?
Gracias por compartirlo