martes, 29 de abril de 2008

Vidas Contadas


Hace algún tiempo leí un libro de Soledad Puértolas llamado "Si al atardecer llegara el mensajero", en el que la gente sabía cuándo le tocaba morir. Cada persona sabía con total detalle la fecha y la hora (no recuerdo si la causa también) de su muerte. Una sociedad así escapa a mi comprensión: dónde estaría la emoción, el riesgo, la esperanza? Cómo sería la vida de una persona que sabe que morirá a los 14 años comparada con la de otra que sabe que lo hará a los 84? Te esforzarías en obtener comodidades y lujos si sabes -más allá de esperanzas y opciones- que sólo te quedan un par de años de vida? Qué harías? Olvidar estudios y trabajo, y dedicarte sencillamente a pasarla mejor? Tratar de cometer más errores?

Imaginen lo que sería una vida así...

Y ahora, respóndeme. Si supieras sin ninguna sombra de duda la fecha de tu muerte, qué harías? Si es en muchos años, no creo que cambiaras muchas cosas, pero y si fuera en poco tiempo? Un año? Seis meses? Un mes...? Cómo gastarías -invertirías?- tu último mes?

No sé por qué, pero creo que todas las personas entrarían en uno de dos grupos: los que se portarían mejor, y los que se portarían peor. Dudo que si te dijeran la fecha de tu muerte, te comportaras exactamente como ahora.

Imagino que la mitad de los seres humanos harían como las viejitas que uno ve en la iglesia cada Domingo, rezando cual santas (claro, ahora que están viejas y solas!). Imagino que esas personas tratarían de lograr que los recuerdos que dejaran fueran los mejores posibles, y que sus acciones fueran las más correctas.

Y creo que la otra mitad sería todo lo contrario: tratarían de vivir en ese mes todo lo que no vivieron en su vida, y aprovecharían para viajar, conocer, hacer, sentir, cumplir sus deseos...

A qué grupo perteneces tú?

* * *

No veo razón para detenernos aquí. Si me creyeron la existencia de un mundo en el que todos conocen la fecha de su muerte, imaginen conocer la fecha de todo lo demás?

Desde el momento de tu nacimiento sabrás cuándo te graduarás, cuándo conseguirás novia, cuándo te casarás, cuándo cambiarás de trabajo, pareja o carro, cuándo nacerán tus hijos, cuándo te mudarás de país...

En verdad viviríamos algo, sabiendo todo eso? O sólo aumentarían nuestras preocupaciones, por saber demasiado?

En los Juegos de Rol épicos, normalmente consideran que los humanos son la raza más poderosa porque tienen una esperanza de vida muy corta. A los elfos, por ejemplo, al ser inmortales, no les duele nada dedicarle cien años a aprender a pelear con una espada, o a sembrar papas. Pero los humanos no tienen tanto tiempo, por lo que se esfuerzan y trabajan para lograr muchísimas cosas en su corta vida.

Nos esforzaríamos así si supiéramos a priori que nuestro intento estará coronado por el éxito o destinado al fracaso, sin posibilidad de modificación? Que no importa lo que hiciéramos, estudiáramos o no, nos graduaríamos en la fecha que ya conocemos?

No nos haría ese conocimiento esclavos del futuro? No sería verdad que haríamos, nos esforzaríamos por las cosas por la fecha en las que las conseguiríamos, y no al revés?

* * *

Y ahora, un paso más...

Vivirás únicamente un cierto tiempo, y lo sabes. Tratarás de llenar dicho tiempo de la mejor forma posible. Pero y si no supieras únicamente fechas, sino también conocieras los contadores finales de todo en tu vida?

Anotarás X goles en total en toda tu vida. Cuando te queden pocos, seleccionarás mejor los partidos de fútbol en los que participarás?

Sólo terminarás X juegos de video. Afinarás la lista para asegurarte de que sean los mejores de toda la historia? No te quedarías esperando a que salieran los nuevos, que seguramente serían mejores? Cómo decidirías?

Amarás X veces, y luego no conseguirás más nunca el amor. Imagina que desde pequeño sabes que amarás 3 veces en toda tu vida: las primeras dos relaciones las destruirás, porque sabes que ha de llegar otra más; pero pelearás por la última más de lo que quizás merezca, pues sabrás que nada habrá luego de ella.

Sólo podras eyacular X veces, sólo se te parará el pene X veces antes de que ya no se te pare más, sólo harás el amor X veces antes de morir. Cómo decidirás ahora en qué mujer entrarás, o qué hombre permitirás que te posea?

Para aquellos que creen en el destino y en conciencias superiores, se podría llegar a creer en que esos números en verdad existen y están fijos desde el principio. Aún siendo así, todo está bien porque no los conocemos. Enterarnos de ellos significa esclavizarnos a las cosas que aún no han pasado y tener que recorrer nuestra vida basados en el ritmo marcado por otro (algo así como lo que debe haber sentido el director de Episodio III, asumo).

Y sin embargo, aún así, no puedo evitar desear saber más del futuro. Quizás así no me equivocaría tanto. O me equivocaría a propósito, mejor dicho...


Sabemos con sombría certeza que esto es todo lo geniales que podremos llegar a ser. -- Ectomo (Warhammer Goes Like This)

Los chicos me frustran. Odio todos sus mensajes indirectos, odio jugar juegos. Te gusto o no? Sólo dímelo para que pueda llegar a tí. -- Kirsten Dunst

Yo no hago trampas. Solo juego con mis propias reglas! -- David, Playhouse Disney

Hoy que te reencontré después de tantos años, me gustaría jugar, sólo por la nostalgia, una vez más, ahora yo SI SÉ a qué quiero jugar. -- Sueños y Aventuras (Piedra, papel, tijera... perdi????)

viernes, 25 de abril de 2008

Desnuda y en lo oscuro


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos miran
y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.


(Una mujer desnuda y en lo oscuro, de Mario Benedetti)


Ella: ¿Sabes? Quedas muy bien en mí sofá (y rió a carcajadas)
Él: ¿Sabes? Quedas de maravilla en mí vida (y dejó de sonreír)
-- ¡Sobreviviré! (Te invito)

Más allá de las ideas de lo correcto y lo incorrecto hay un campo. Te encontraré allí. -- Rumi

no sé si está bien decirlo
no sé si está bien callarlo
no sé si está bien pensarlo
no sé si está bien saberlo
-- nada en especial (Sin nombre)

miércoles, 23 de abril de 2008

Cuesta abajo


Si arrastré por este mundo
la vergüenza de haber sido
y el dolor de ya no ser.
Bajo el ala del sombrero
cuantas veces, embozada,
una lágrima asomada
yo no pude contener...

Si crucé por los caminos
como un paria que el destino
se empeñó en deshacer;
si fui flojo, si fui ciego,
sólo quiero que hoy comprendan
el valor que representa
el coraje de querer.

Era, para mí, la vida entera,
como un sol de primavera,
mi esperanza y mi pasión.
Sabía que en el mundo no cabía
toda la humilde alegría
de mi pobre corazón.

Ahora, cuesta abajo en mi rodada,
las ilusiones pasadas
yo no las puedo arrancar.
Sueño con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá.

Por seguir tras de su huella
yo bebí incansablemente
en mi copa de dolor,
pero nadie comprendía
que, si todo yo lo daba
en cada vuelta dejaba
pedazos de corazón.

Ahora, triste, en la pendiente,
solitario y ya vencido
yo me quiero confesar:
si aquella boca mentía
el amor que me ofrecía,
por aquellos ojos brujos
yo habría dado siempre más.


(Cuesta abajo, 1934, tango de Carlos Gardel)


Cuando aún eramos más jóvenes... Cuando teníamos menos gente a quien amar, recordar y olvidar... -- Jeca

Claro, hay personas y asuntos de los que nunca podremos despedirnos. Ciertas deudas, una canción, aquella noche cuya importancia se recuerda en la piel… Cosas para las que no se ha inventado ningún medio de transporte que nos lleve lejos. -- Crónicas de lo crónico (Maneras de despedirse)

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. -- Charles Chaplin

sábado, 19 de abril de 2008

Cazadores de Mitos


En alguno de los almuerzos con alguna de las Mentes Inquietas que cuento entre mis amistades (casi todos tienen mentes inquietas, pero algunos las tienen un poco más inquietas que los otros) salió una conversación sobre curiosidades. Leyendas urbanas, creencias populares, cuentos de viejas y chismes de niños de escuela primaria... Un poquito de todo sobre cosas que lo único que tienen en común es que pueden hacer que las otras personas de la mesa abran unos ojos como platos, y digan a coro "En serio? No puede ser!".

Y sí, sí pueden ser...

La primera curiosidad fué el cómo enfrentarse a un tiburón. En alguna Maxim leí que lo que debes hacer si estás en el agua y un tiburón te ve apetitoso es ponerte en posición fetal (hacer una bola con tu cuerpo) para que al tiburón se le haga más difícil morderte. Lo normal es que le rebotes en la nariz, y el bicho siga de largo. Quieren probar?

Otras opciones son empujarle la nariz con tu mano, para que la boca (que realmente es lo peligroso del bicho ese) no se te acerque, o dejar que te muerda una chapaleta (si tienes, si no, no le metas el pie en la boca, que no es lo mismo), pues no les gusta el sabor a goma.

Googleé para ver qué tan cierto es eso, pero como se imaginarán, es un peo buscar cosas con las claves "tiburón chapaleta" o "tiburón nariz", y no se me ocurre cómo filtrar más la búsqueda. Sin embargo, aquí encontrarán unos consejos al respecto. Particular atención a la línea "La respuesta adecuada es una fuerte bofetada en el hocico".

- "Qué cómo me salvé del tiburón que iba a acabar con mi vida? Nada, me arreché y le dí un bofetón, por abusador! Cómo es eso de comerme sin mi permiso, ah?".

Siguiendo con las curiosidades, la siguiente fué que un cocodrilo tiene mucha fuerza para cerrar las mandíbulas, pero no para abrirlas, por lo que la mejor forma de enfrentarse a uno es lanzarse sobre él, y abrazarle la boquita para que no la pueda abrir. Emocionante, verdad?

Googleé una vez más. Sobre la búsqueda "cocodrilo boca", no salió nada, así que tuve que mejorar a "cocodrilo abrir cerrar fauces", y con eso les mando lo siguiente:

"Aunque no venga mucho a cuento, tal vez alguno de los lectores de este artículo se haya preguntado por que para cerrar la boca de los cocodrilos se emplean materiales tan endebles como la cinta adhesiva o incluso una goma de las de sujetar billetes, cuando un animal de tamaño medio puede romper huesos fácilmente con sus mordiscos. Aunque parezca mentira a un cocodrilo le resulta imposible abrir la boca si esta así sujeta. Se debe a la configuración de los músculos de su mandíbula. Le permiten cerrar sus fauces ejerciendo una presión increíble, pero no están diseñados para ejercer fuerza al abrirla, literalmente un cocodrilo apenas puede ejercer fuerza para abrir su boca, hasta el punto de que será incapaz de abrirla si la persona que le captura aprisiona el morro entre su mentón y el pecho". Para más información, vayan a Infomascota.

Sin salir de los cocodrilos, pasamos a la idea de que si le haces cosquillas a un cocodrilo en la barriga, se duerme. Buscar con "cocodrilo barriga" y sus derivados lo que devolvió fué resultados de una película mexicana llamada "Cuentos de hadas para dormir cocodrilos"... Habrá que seguir buscando. Pero Oscar Yánez en una entrevista en El Nacional hace referencia a ello, igual que sale en una comiquita de Popeye... jejeje...

La última de las "curiosidades" de las que hablamos ese día fué un recuerdo de mi niñez: una pistola hecha con pinzas de ropa, que dispara fósforos (prendidos, si quieres). La demostración de esto fué realmente fácil... Aquí les dejo un video con las instrucciones para hacer la pistolita en cuestión!

Tienen alguna otra curiosidad que quieran compartir con nosotros?


Hemos realizado un sondeo entre todas las personas que han entrado y disfrutado/sufrido este blog -unos cuatro individuos aproximadamente, no sé si serán suficientes para hacer una estadística fiable, pero tampoco tengo esperanzas de que entren muchos más-. -- El rincón de Zorzenague

Cuando perdí mi rifle, el Ejército me cobró 85 dólares. Es por eso que en la Marina el Capitán se hunde con su barco. -- Dick Gregory

jueves, 17 de abril de 2008

Chamo


Hace muchos años, en casa de un amigo, conocí una saga de juegos llamada Dynasty Warriors. En ella, tú manejas a un personaje histórico de la historia del Japón, y avanzas matando soldados enemigos en recreaciones light de las batallas históricas de dicho país. En su momento no me gustó mucho, en parte porque no lo jugué tanto como para entenderlo. Años después volví a jugarlo, y me envicié: tu personaje es fuerte y resistente, y casi todos los enemigos son blanditos (para los roleros, tu personaje es un Guerrero nivel 15, con Great Cleave, y batallas contra soldados que son nivel 1/2), y dado que la estrategia es bastante nula, es ideal para liberar tensiones luego de un largo día. Además subes de nivel, y ganas armas... Y juegas multiplayer! Qué más le puedes pedir?

Aparte de mi fiebre por el juego (por favor, por lo que más quieran, saquen uno para el Wii!), siempre me ha llamado la atención el amor que siente esa gente por su historia. Aquí no hacemos videojuegos (lo cual está mal), pero si los hiciéramos, sacaríamos uno donde pudiéramos elegir personajes entre Bolívar, Miranda, Páez y demás? Recorrer con ellos las batallas históricas, de forma más o menos fiel, y así facilitar el aprendizaje de la historia para los niños (y no tan niños)?

El caso es que, a pesar de todo el bolivarianismo que se nos inculca, la verdad es que desconocemos nuestra historia. Amamos u odiamos a Bolívar, a Miranda o a quien sea solo por la ideología de quien nos cabalga, pero no sabemos realmente las cosas que hicieron, o por qué lo hicieron, las batallas que lucharon, cuándo, de qué lado, por qué razón y qué ganaron o perdieron con ello.

En parte por nuestra falta de amor por la historia, y en parte por ser un pueblo nacido de mezclas, llegó un momento en el que nos quedamos sin identidad propia. La historia de nuestro país abarca solo unos cuantos cientos de años hacia el pasado (y ya dije que en general la desconocemos), y antes de eso no hay nada; no nos interesa la historia del país del que descendemos (al contrario, lo odiamos), y la identidad aborigen solo la usamos, una vez más, bajo los deseos de nuestro jinete.

Recordando varios escritos de Rafael Osío Cabrices en su columna La Vida Sigue, en la revista Todo en Domingo, del diario El Nacional, aclaremos un par de puntos: Primero, que Venezuela es una sola, y que está hecha de muchos países juntos; que a pesar del odio que "tenemos" por los esclavistas españoles y por los imperialistas americanos, usamos productos, marcas y modismos gringos. Y dos, que sin importar que estemos a favor o en contra de sus opiniones sobre los billetes, lo cierto es que la gran mayoría de los venezolanos no saben qué hicieron esos personajes para merecer tal sitial de honor (incluyendo a un Paramacay que se hizo pasar por un Guaicaipuro).

En resumen, que somos una mezcolanza de historia española (y europea en general, por los emigrantes modernos), aborigen venezolana, negra (no me jodan con lo de "afroamericano", porque voy a exigir que me digan "euroamericano", "ameripálido", o algo así. Ya pelearé en otro post), y últimamente, cubana y de algunos otros países socialistas.

Pero lleguemos al verdadero corazón del artículo...

Así, hablando sin saber de nada, entiendo el amor que la gente siente por el Ché. Dentro de todo, y a pesar de ser un loquito, el hombre vivió de acuerdo a lo que vendía: no predicaba igualdad para todos mientras él vivía en un palacio y los demás en una caja de cartón; no despotricaba del imperio mientras vestía corbatas gucci... Al parecer, aceptaba las buenas y las malas de sus creencias (a diferencia de otros casos más cercanos).

Ahora, lo que no entiendo es que la cara del Ché adorne las puertas del Metro de Caracas. Por qué Cubazuela? Por qué no usamos a nuestras figuras históricas, patrias, que muchas han habido? Por qué tenemos que andar siguiendo a alguien más, en lugar de abrir caminos? Por qué nos enorgullecemos de emanciparnos de los españoles esclavistas, y cual becerros nos dejamos guiar por mamá Cuba? Por qué no comenzamos a querernos un poquito?

Imagino que muchos me insultarán, por meterme con quien me metí, por cometer el pecado de decir que los niños de hoy no saben historia, por atreverme a sugerir que no todos amamos a Bolívar (aunque sea fuerte), por opinar que el Ché está de más aquí, y por solo hablar positivamente de un juego de video japonés que nos llegó desde el imperio. Pero resumiré en una frase. Saben qué?

El Ché murió. Acéptenlo...


El pasado es la alegría de las almas tristes. -- Graffiti compartido por el Maldito Duende (Pasado)

¿Qué necesidad hay entonces, para oponerse a Chávez, de atacar también aquello que le conviene a Venezuela, independientemente de quién esté gobernando? -- Leopoldo Puchi

Acostumbrábamos irle a los indios en vez de a la caballería, porque no pensábamos que fuera justo que, en los libros de historia, cuando la caballería ganaba fuera una gran victoria, y cuando los indios ganaban fuera una masacre. -- Dick Gregory

lunes, 14 de abril de 2008

Con Esperanza...


Es extraño pensar que no te he visto desde hace ya un mes. He visto la Luna Nueva, pero no te he visto a tí. He visto puestas de sol y amaneceres, pero nada he visto de tu hermosa cara.

Los pedazos de mi corazón roto son tan pequeños que podrían ser pasados a través del ojo de una aguja.

Te extraño como el sol extraña a la flor; como el sol extraña a la flor en lo profundo del invierno. En vez de la belleza para dirigir a ella su luz, el corazón endurece como el mundo congelado que tu ausencia provoca en mí.

Mi siguiente competencia es en la ciudad de París; encontraré mi viaje vacío y en el invierno si no estás allí.

La esperanza me guía y es lo que me sostiene durante el día y la noche. La esperanza que después de que te hayas ido de mi vista, no será esta la última vez que te mire...


Traducción libre de la carta escrita a Jocelyn por el grupo de William Thatcher en la película Corazón de Caballero.


Eres el único que puede ayudarme a cumplir mi fantasía. -- Contigo o sin tí

Para ser perfecta sólo te hace falta dejar de ser sólo eso: Lidia, un nombre. Sólo ese pequeño detalle necesitas: Existir. -- Alunizaje (Lidia)

Porque yo me enamoro cada día y cada día es para siempre. -- Leonidas Yerovi

sábado, 12 de abril de 2008

Pepas


- Y esas pepas?

- Son para los nervios.

- Para los nervios? No sabía que sufrías de ellos.

- No, sufro de otra cosa... Son para TUS nervios: si me da una vaina ahorita, a la que le va a dar un ataque de nervios es a tí!


Nunca he probado una droga en mi vida. Probé a fumar una vez. Lo odié. No quiero infectarme a mí misma con cáncer. -- Kirsten Dunst

Es curioso, pero solamente cuando ves a las personas hacer el ridículo, te das cuenta lo mucho que las quieres. -- Agatha Christie

viernes, 11 de abril de 2008

La Quinta Calabaza


Toda la vida me he sentido más humanista que científico. En la universidad, las materias de las que guardo recuerdos más gratos fueron los generales, que es como llaman en la USB a las materias humanistas o poco relacionadas con las carreras tecnológicas que allá dan (benditos sean los generales de cine, verdad, muchachos?).

Y uno de los recuerdos más gratos de esa colección de recuerdos gratos fué cuando me presentaron a Clarice Lispector, una célebre desconocida a la que conocí en las líneas de La Quinta Historia.

Para hacer corta una historia larga (o cinco!) les diré que La Quinta Historia es un relato corto en el cual la escritora narra cinco veces la misma historia, pero de cinco formas distintas. Clarice logra llevar el acto de matar cucarachas de un acto banal de simple ama de casa hasta un calculado asesinato de una hechicera exquisita.

Me encantó la originalidad de la obra, y la forma en la que la autora lograba llevar al lector de un extremo al otro de las sensaciones, haciéndote sentir incluso miedo en una de las versiones.

El escribir mi entrada anterior me hizo recordar La Quinta Historia. Y los recovecos del cerebro hicieron que, por ello, recordara un ejercicio que nos pidieron hacer en alguna clase de Literatura en bachillerato.

En dicho ejercicio se nos pidió escribir cuatro historias sobre temas particulares (una subida al Ávila, una historia de terror, cosas así...). Luego leeríamos ante la clase una de ellas, al azar. Recuerdo que hubiera deseado leer la del Ávila, que según creo me quedó espectacular, pero me tocó leer alguna otra que pasó sin pena ni gloria. Ese debe haber sido uno de mis primeros enfrentamientos a la crítica.

El caso es que de repente se me ocurrió un ejercicio entretenido. Ya había intentado una variante de mi propia quinta historia, aunque los únicos comentarios que levantó el escrito fueron preguntas de dónde estaban las primeras dos partes. Pero podría hacer un ejercicio parecido, tomar un tema, y escribir las historias que pudiera sobre el mismo, limitándome a solo un párrafo, sólo algunas líneas, en cada una, para que mis fans no se aburran de leerme.

Y una vez que llegué a eso, pues se me ocurrió retarlos a ustedes. No creo que les dé un derrame cerebral por escribir un párrafo, y quizás descubren que logran escribir más de uno, así que les animo a que lo intenten: a continuación les presento algunas historias pequeñas (y sin mucho pulido, las escribí de corrido, y me salió un verso, sin mucho esfuerzo), de solo un par de líneas, basadas en calabazas (fué lo que se me ocurrió: en la tele estaban dando un capítulo de las Hermanitas Mysteria sobre el jinete sin cabeza). Les invito a que escriban una mini-historia (o más, si se les ocurren) sobre calabazas (auyamas, en Venezuela), o que tomen su propio tema y escriban todas las mini-historias que se les ocurran. Puedes dejarlas en los comentarios de esta entrada, o escribirlas en su blog, y linkear a este texto.

He aquí que he creado un meme...

I.- Y la gran calabaza se alzó, en silencio, sin que nadie la viera. Ni un perro.

II.- El niño lloró entre los restos de la auyama. La alegría, el orgullo, que segundos antes lo habían tenido con la cabeza en las nubes, se habían ido con la velocidad de una cachetada, dejándolo caer de vuelta a la dolorosa realidad. Lágrimas saladas surcaron sus sucias mejillas y cayeron al suelo, mezclándose con el jugo de la fruta y sus semillas. Aún le faltaba vida para entender sus pensamientos, por lo que nunca supo que mientras veía a su padre comprando otra auyama en el camión, el parecido de la fruta sobre la que aún estaba arrodillado con su propio corazón le pareció, sencillamente, abrumador.

III.- El insecto voló por entre los niños disfrazados, esquivando princesas, monstruos y héroes que vivían solo por esa noche. Sin rumbo fijo, avanzó sin guía por la oscuridad que lo envolvía, rodeado de los ruidos, risas y charlas de pequeños que recorrían las casas. Al final llegó hasta la luz que había estado buscando sin saberlo, y se dejó enamorar por ella, penetrándola y haciéndola suya. Un niño miraba la calabaza tallada cuando el insecto murió quemado, pero nada vió, nada supo, de la dolorosa muerte del mismo: solo un recuerdo infantil mantuvo viva la calabaza a medida que pasaron los años... Lo cual fué más de lo que obtuvo el insecto que murió en ella.

IV.- El lobo se sienta en sus cuartos traseros, y mira a su enamorada, la luna. Sin palabras le pregunta por qué la tristeza le atenaza el corazón. Es porque sabe que su muerte se acerca? Es porque sabe que su raza está al borde de la extinción? Con el pecho a punto de estallar por el vacío, por el pesar, por el desamor y por la soledad, aspira profundamente y deja salir su terrible aullido. Aulla por horas. Aulla más. Aulla hasta que sus pulmones duelen, y su corazón consigue la dudosa calma del vacío. Luego, con los ojos aún tristes, se dirige a su hogar, a su manada, a vivir una noche más... Sabiendo que a la noche siguiente volverá a su cita con la luna, a su aullar por el tiempo que se le agota sin razón.

V.- La quinta historia se titula "Leibnitz y la Trascendencia del Amor en la Polinesia". Comienza así: había una calabaza...

Me quedé con ganas de un "Cuando despertó, la calabaza todavía estaba allí", a lo Monterroso, pero me pareció que cinco historias eran suficientes. Buena Suerte!


Hasta que un día la mataron, se la comieron y pasaron los años. -- Clarice Lispector (O Ovo e a Galinha)

Sé lo que quiero… Una botella de vino, una copa, Amalia Rodrigues, y esperar al alba, sentado, bebiendo... -- Agua & Fuego (Sé lo que quiero)

He aprendido que hay tres cosas sobre las que no puedes discutir con la gente: religión, política, y la Gran Calabaza. -- Linus Van Pelt

Escribir código multihilo es como hacer malabares con sierras mecánicas: sorprendente cuando funciona, y verdaderamente asqueroso cuando no. -- the.codist{}

Te diré un secreto... No consigo sacarte de mi mente... -- Ishtar (Joyas Prestadas)

miércoles, 9 de abril de 2008

Cucaman


Si el joven Bruno Díaz hubiera caído en la cueva existente bajo su mansión, y en lugar de encontrarse con un nido de murciélagos que se alborotaran y comenzaran a volar, se hubiera encontrado con un montón de cucarachas (que, dentro de todo, no hubiera tenido nada de raro), algunas vainas hubieran cambiado en el Batman que conocemos.

Lo primero, el nombre: Cockman. Cucaman en español.

Lo segundo, sus poderes.

Sería inmune a la decapitación: Las cucarachas no se mueren inmediatamente si se les corta la cabeza. En lugar de ello, se mueren de hambre alrededor de un mes después (claro, sin cabeza, no pueden comer!). Cucaman no moriría si lo llegan a decapitar, aunque perdería su habilidad para comer y decir frases super-heróicas. Tendría un mes para poder pegarse la cabeza de nuevo en el cuello, aunque iría perdiendo paulatinamente fuerzas, a medida que el hambre se hiciera más fuerte.

Tendría resistencias super-humanas: A la ya nombrada capacidad de estar un mes sin comer (aunque algunas han llegado a tres meses!), se le suma la habilidad de vivir con muy pocos nutrientes (como alimentarse de la pega de las estampillas), aguantar la respiración por 45 minutos, resistencia a la radiación, rápida adaptación a variados ambientes, etc. Su brillante exoesqueleto podría incluso resistir un disparo de arma de fuego.

Poseería sentidos desarrollados: Aparte de un desarrollado sentido del olfato, Cucaman podría generar rastros químicos para poder salir de encierros, y detectar la presencia de otros seres (o al menos, otros Cucamanes) en la localidad.

Tendría huevos: Las cucarachas llevan paquetes de unos 30 o 40 huevos. Tal cantidad de huevos harían de Cucaman todo un Superman, y debido a las muchas bolas que tendría, sería realmente valiente, por aquello de "hay que echarle bolas para enfrentarse al Guasón", "que bolas tienes de salir de noche!" (recordemos que tendría costumbres nocturnas), y cosas así.

Debilidades: Lo malo de Cucaman es que a lo mejor también heredaría las debilidades de las cucarachas. Por ejemplo? Viven solo un año. Y eso sin contar que los enemigos podrían andar con una lata de insecticida en la correa o la guantera del carro.

Sobre su imagen, si bien con seguridad tendría algunos cambios (antenas en vez de orejas, alas en vez de capa, y cosas así), mantendría la idea principal: oscuro y atemorizante, muy kafkiano. Levante la mano a quien una cucaracha corriendo cerca de uno no le de miedo, asco, ataques y demás. Y si es venezolana, que además vuelan, peor: no sé qué tipo de radar (el cucaradar) tienen, que vuelan derechitas hacia tu boca abierta en un rictus de asco.

Con Batman, como con muchos otros cómics, se ha recreado muchas veces su origen. Creo que la historia original decía que un murciélago entró a su biblioteca rompiendo un cristal... Créanme que cuando una cucaracha entre a mi casa rompiendo un cristal, el susto no va a ser normal. Ven que Cucaman sería atemorizante?

Me imagino que Cucaman sería mal visto por la sociedad, pero Batman no es que haya sido un super-héroe muy inspirador, tampoco. Lo malo es que Cucaman le daría tal asco a la gente, que capaz que la viejecita a la que está salvando prefiere que la asalte un payaso, o caer al vacío, antes que dejar que Cucaman la toque.

Saben lo triste? Para aquellos a los que las cucarachas les parezcan sucias y asquerosas, les daré un dato que creo que le escuché alguna vez a un amigo biólogo: las bichas se limpian luego de tocarnos. Les damos asco...


Pienso, todavía hoy , que ésta es una de las pocas posibilidades de libertad que la vida nos ha concedido: la de vivirnos a nuestro antojo en nuestra imaginación. -- Despacito por la corredera (El paraíso de Borges...y el mío)

Cucaracha en inglés, cockroach, comienza con "cock" (puede traducir "pene" en inglés). Pero en español comienza con "cuca" (en algunos sitios, "vagina"). Exactamente qué pasó en la evolución de esa palabra? -- Gorka

Realmente estoy disfrutando la nueva estampilla de Martin Luther King Jr. Sólo piensen en todos esos blancos intolerantes, lamiendo la parte trasera de un negro. -- Dick Gregory

¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. -- Albert Einstein

Batman es el hombre más peligroso de la Tierra. -- Superman